El portavoz adjunto de ERC en el Parlament, Jordi Albert, ha reclamado este martes la creación de un salario mínimo catalán, que se articularía a través del traspaso de las competencias para fijar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), y ha exigido también “un cambio de modelo productivo”.
Albert ha intervenido en el pleno monográfico sobre “La crisis del ascensor social”, donde ha rechazado la propuesta de Junts de establecer un salario de referencia catalán y ha respondido al portavoz de Junts en la Cámara, Salvador Vergés, corrigiendo su terminología: “Diputado Vergés, no son clases vulnerables. Se llama clase trabajadora”.
El dirigente republicano ha cuestionado igualmente las iniciativas que plantean rebajar impuestos como vía para incrementar el sueldo de los trabajadores, al considerar que se limitan a reforzar el poder adquisitivo individual y no afrontan las “causas estructurales del sistema” que, a su juicio, están en el origen de la desigualdad.
Asimismo, ha mostrado su desacuerdo con el enfoque del Govern en el debate, al lamentar que la intervención haya recaído en la consellera de Derechos Sociales, Mónica Martínez Bravo, porque, según ha dicho, “los derechos sociales son la emergencia” y no una actuación directa sobre las raíces estructurales de los problemas.
“Es muy difícil actuar contra la emergencia y contra las causas estructurales que generan los problemas si no tenemos las herramientas de un Estado”, ha remarcado el diputado de ERC, quien ha añadido que algunos de los compromisos expresados por el Govern no pueden materializarse “sin ser un Estado”.