Una nueva expedición de la Global Summud Flotilla tiene previsto zarpar el 12 de abril desde el Puerto de Barcelona con destino a Gaza. A lo largo de la ruta se sumarán embarcaciones procedentes de distintos puertos del Mediterráneo hasta conformar una flota de alrededor de 100 barcos y más de 2.000 personas a bordo.
Así lo han explicado este miércoles en una rueda de prensa en el Parlament el coordinador de la Global Summud Flotilla, Saif Abukeshek; la representante de la organización en Catalunya, Ariadna Masmitjà, y el jefe de operaciones de Open Arms, Gerard Canals.
Abukeshek ha concretado que en los barcos viajarán casi 1.000 profesionales sanitarios, además de educadores y especialistas en ecoconstrucción, con la finalidad de articular una respuesta de la sociedad civil a escala internacional, con participantes de múltiples países, “en defensa de los derechos humanos, en defensa del pueblo palestino” y de un futuro compartido.
Junto a la iniciativa por mar, el 10 de abril partirá también un convoy terrestre desde Mauritania, igualmente con destino a Gaza, con el propósito de hacer llegar ayuda humanitaria.
Parlamentarios y figuras públicas en la flotilla
Abukeshek ha señalado que la misión anterior les sirvió para adquirir experiencia sobre cómo operar en alta mar y para constatar, según sus palabras, la “incapacidad del ejército sionista” de Israel. Ha remarcado que, tras los arrestos sufridos en la ocasión precedente, su determinación es ahora aún mayor frente a posibles nuevas detenciones.
Ha añadido que en esta flotilla participarán personas de distintos ámbitos de la sociedad civil, entre ellas parlamentarios y rostros conocidos, cuyos nombres se irán dando a conocer progresivamente en los próximos días.
Exigencia de Open Arms al Gobierno
Por su parte, Gerard Canals ha instado al Gobierno central, y en particular a la Dirección General de la Marina Mercante, a autorizar que el barco de Open Arms pueda navegar sin restricciones en esta misión, recordando que en ocasiones anteriores se les ha llegado a impedir o limitar la salida.
La intención de Open Arms es formar parte de la expedición para “proteger, observar, dar testimonio y, sobre todo, documentar, porque sin transparencia no hay responsabilidad”. Canals ha recalcado que no pretenden sustituir a ninguna institución, pero que no van a tolerar la inacción ni la normalización del sufrimiento, y ha instado a frenar la destrucción indiscriminada en Gaza.
Ha precisado que la organización ofrecerá apoyo técnico, con mecánicos embarcados para efectuar reparaciones cuando sea necesario, además de capacidad de remolque de varios barcos y asistencia sanitaria en caso de que se requiera.
Impacto local y llamamiento a la ciudadanía
Ariadna Masmitjà ha defendido que lo que sucede en Gaza tiene consecuencias directas también a nivel local, y ha denunciado las complicidades de la banca, de las empresas armamentísticas y de los gobiernos que incrementan el gasto militar: “Están financiando la industria militar a la vez que están especulando con la vivienda”.
Asimismo, ha cargado contra “empresas como ICL, que es quien provee de fósforo blanco para las bombas sionistas que están haciendo el genocidio contra Gaza, a la vez que están ensuciando” los ríos en Catalunya.
Ha insistido en que la Flotilla constituye una reacción de la sociedad civil que “se niega a ser cómplice por omisión de todo lo que está pasando”, y ha hecho un llamamiento a la ciudadanía de Catalunya a implicarse los días 11 y 12 de abril, cuando se celebrarán actividades previas a la salida de la flotilla desde Barcelona.