Orriols (AC) exige a Illa adelantar las elecciones por el caos total en Catalunya

Sílvia Orriols reclama a Salvador Illa un adelanto electoral en Catalunya, denuncia “caos absoluto” y carga contra el Govern y sus políticas migratorias.

1 minuto

Orriols (AC) exige a Illa adelantar las elecciones por el caos total en Catalunya

Publicado

1 minuto

La presidenta de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha reclamado al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que adelante las elecciones catalanas ante lo que considera una situación de “caos absoluto” en Catalunya. Lo ha manifestado durante su intervención en el Parlament, tras la comparecencia de Illa solicitada por Junts para abordar el momento político que atraviesa el territorio.

“Las urnas dirán qué Catalunya queremos los catalanes. No les tiene que dar miedo devolver la voz al pueblo. Lo que les tiene que dar miedo es la incapacidad que tienen de mantenerse en el poder por méritos propios. Sin comprar votos con dinero público, nada. Y lo saben. Dejen de aferrarse a la silla y convoquen elecciones”, ha afirmado.

Orriols ha tildado al Govern de frágil en número, en propuestas, en consensos y en determinación política, además de costoso, y lo ha acusado de no tener fuerza para exigir nada al Gobierno por “miedo a perder puntos en la promoción interna a barón del PSOE”.

También ha reprochado que el Ejecutivo catalán, en lugar de gobernar y gestionar, se centre en criminalizar a promotores, constructores, propietarios, empresarios, turistas, cazadores, policías y opositores políticos, y ha advertido de que, a su juicio, las tesis de Podemos son compartidas por la Generalitat: “La cultura del yacer y el subsidio se ha instalado”.

Política migratoria y modelo de país

Una parte destacada de su discurso se ha dedicado a las políticas migratorias, denunciando la descatalanización que, según ella, padece Catalunya: “Pudiendo ser una nación libre, rica, próspera y occidental, ustedes han elegido ser una autonomía sometida, pobre, saqueada y rendida al islamismo”.

Ha añadido que, por mantener este posicionamiento en la Cámara catalana, se le acusa de “racista, poco viajada, trumpista, motosierra o negacionista de los Derechos Humanos”, etiquetas que, ha asegurado, “se deshacen fácilmente”.