El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, sostuvo este martes que la transferencia de las competencias de Rodalies a la Generalitat no puede llevarse a cabo “de un día para otro” porque, de hacerse así, no habría servicio operativo, ni maquinistas ni equipo directivo suficiente. Además, negó que exista un colapso ferroviario provocado de manera deliberada en Catalunya, en sus palabras.
En dos interpelaciones de Junts y ERC en el Senado sobre la situación del ferrocarril en Catalunya, Puente se mostró dispuesto a abordar “traspasos reales”, con financiación y asunción de responsabilidades efectivas, frente a debates que calificó de demagógicos, textualmente.
“Ustedes, que han sido un partido de Gobierno, saben que no se puede traspasar la infraestructura de un día para otro”, replicó el ministro al portavoz de Junts, Eduard Pujol, que le había reclamado insistentemente una cesión inmediata de la red.
En este contexto, el titular de Transportes pidió que se ponga en valor el trabajo conjunto del Gobierno central y la Generalitat en este proceso, subrayando que ambas administraciones están “trabajando en serio” mediante la creación de la sociedad que asumirá la gestión del servicio y el impulso de las dotaciones necesarias.
Puente planteó qué ocurriría si se efectuara la cesión de forma súbita: “¿Qué hacemos si mañana cedemos la infraestructura y la gestión a Catalunya? Los 200 trenes que se necesitan para prestar servicio, ¿quién los va a poner? ¿Quién va a poner los maquinistas? ¿Quién va a poner los directivos? Lo que ustedes proponen no tiene el más mínimo sentido”, afirmó.
Debate sobre la inversión y el estado de Rodalies
El ministro rechazó la existencia de un “colapso deliberado” del sistema ferroviario en Catalunya y pidió mayor honestidad al abordar el debate sobre el tren, en contraste con el diagnóstico que, a su juicio, ha presentado Junts, al que reprochó un tono catastrofista.
Puente admitió que Rodalies arrastra una situación “endémica” de insuficiente inversión durante años, en los que se priorizó la alta velocidad frente a los servicios de cercanías. No obstante, defendió que el Gobierno de Pedro Sánchez ha revertido esa dinámica con un aumento de las inversiones en Catalunya.
En relación con los últimos incidentes ferroviarios en la comunidad, explicó que concurren causas distintas que exigen respuestas diferentes. En primer lugar, la situación “endémica” de Rodalies, para la que se están ejecutando obras de modernización y mejora de la red.
En segundo lugar, aludió a las condiciones meteorológicas excepcionales de los últimos meses, que han generado daños en una infraestructura que “discurre, mayoritariamente, en trinchera, y que cuenta con numerosos taludes”.
Críticas de Junts y ERC y exigencia de un traspaso inmediato
Antes de la intervención del ministro, el portavoz de Junts, Eduard Pujol, denunció el “colapso” que, a su juicio, sufre Catalunya en materia ferroviaria, atribuyéndolo a un mantenimiento prácticamente inexistente y a una “dejadez de récord” de los gobiernos del PP y del PSOE, según su valoración.
“Estamos muy fastidiados. Ministro, espabilen; garbo, ministro, garbo, antes de que todo esto acabe en una revuelta en los andenes, al estilo del mayo francés del 68”, advirtió Pujol, reclamando de nuevo el traspaso inmediato de la red de Rodalies a la Generalitat.
Por parte de ERC, el senador Joan Queralt defendió que la única solución de fondo pasa por transferir “cuanto antes” los presupuestos, las infraestructuras y los servicios a la Generalitat: “El plan actual es un plan que va como Rodalies, no funciona. Si ese traspaso se hace serio y rápido, obrará maravillas”.
“Hace falta pasar de decir que no se puede a hacer más, sin excusas. Hacer lo debido, y no un poco, un mucho más, señor ministro; si no, esto va a tener alguna consecuencia desagradable”, añadió el senador republicano, insistiendo en la urgencia de culminar el traspaso.