El presidente del Parlament, Josep Rull, ha reclamado mantener “muy presentes” los discursos y las decisiones políticas que hicieron posible el Holocausto bajo el régimen nazi, subrayando que es la única manera de impedir que algo similar vuelva a ocurrir, especialmente en un contexto actual que ha calificado de incierto y convulso.
Rull ha intervenido este martes en el acto conmemorativo que celebra el Parlament con motivo del Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, fecha que recuerda la liberación, el 27 de enero de 1945, del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau.
“Nos jugamos mucho, porque el orden mundial surgido de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, comprometido con los Derechos Humanos y el derecho internacional, está hoy seriamente amenazado”, ha alertado, insistiendo en la necesidad de no permanecer indiferentes ante la discriminación de las minorías, los abusos de poder y las injusticias.
El presidente de la Cámara ha reafirmado el “compromiso firme” del Parlament para que las barbaries del Holocausto no se desvanezcan de la memoria colectiva, y ha defendido que preservar este recuerdo es un deber cívico. Ha recordado que el acto se ha celebrado en el Auditorio que lleva el nombre de Lluís Companys, detenido por la Gestapo en 1940.
Discursos de odio y banalización del mal
Rull ha remarcado que los crímenes del nazismo no surgieron de forma repentina, sino que fueron el desenlace de un proceso en el que el régimen logró articular una ideología aparentemente razonable “para muchas personas normales y corrientes que banalizaron la maldad”.
Ha subrayado que este tipo de mensajes, los discursos de odio, siguen vigentes en la actualidad y también se dejan oír en las instituciones: “Los discursos de odio, intolerancia y discriminación que se propagan hoy en las redes sociales como la pólvora, y demasiado a menudo también en sede parlamentaria, deberían hacernos reflexionar”.
Al homenaje han asistido, entre otras autoridades, los consellers de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat, Ramon Espadaler, y de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch; miembros de la Mesa del Parlament; representantes de los grupos de la Cámara, así como las expresidentas del Parlament Laura Borràs y Anna Erra.
Testimonio de Ofer Laszewicky
Durante el acto ha tomado la palabra Ofer Laszewicky, nieto de supervivientes de los campos de concentración y exterminio, quien ha relatado que su abuela fue deportada a 6 campos de concentración y su abuelo pasó por 13 campos en Polonia, Alemania y Francia. Ha explicado que él dejó escrito: “Cada día mataban a personas como si fueran perros. Sabíamos que nuestro destino era la muerte”.
Laszewicky ha alertado de que el odio “también es presente y se extiende en Catalunya”, y lo ha ilustrado con ejemplos recientes como la profanación de tumbas en un cementerio judío de Barcelona, la difusión de listados de empresas de propiedad judía o las pintadas aparecidas en institutos con el mensaje “Hitler tenía razón”.
Velas del recuerdo y memoria educativa
El acto ha comenzado con el encendido de 6 velas del recuerdo, cada una dedicada a un colectivo perseguido por el nazismo: en memoria de los judíos asesinados; de los niños que murieron en las cámaras de gas; de las víctimas catalanas y españolas deportadas y asesinadas en los campos de concentración, y del pueblo gitano.
Otra vela ha honrado a las personas perseguidas por el nacionalsocialismo por su discapacidad o por pertenecer al colectivo LGTBI; y una más se ha dedicado a los “justos entre las naciones”, que arriesgaron su vida para proteger a los perseguidos, así como a los supervivientes de la persecución.
Tras guardar un minuto de silencio en memoria de todas las víctimas del nazismo, han intervenido estudiantes de bachillerato de 6 institutos catalanes que participan en un proyecto educativo impulsado por el Parlament, el Memorial Democràtic y el Departamento de Educación y FP, a través del cual han profundizado en el conocimiento de lo ocurrido durante el Holocausto.