El presidente del Parlament, Josep Rull (Junts), ha calificado como un acto “indigno” que el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol i Soley, de 95 años, se haya visto obligado a desplazarse a Madrid tras ser citado por la Audiencia Nacional (AN) en el marco del juicio contra él y su familia, del que finalmente ha sido eximido de declarar por su deterioro cognitivo.
En un mensaje publicado este lunes en la red social ‘X’ y recogido por Europa Press, Rull ha descrito la situación como “La crónica de un escarnio, que ha sido una demostración deshumanizadora de una larga voluntad fría y calculada de humillar todo lo que simboliza”.
Ese mismo día, el tribunal de la Audiencia Nacional que enjuicia a la familia Pujol por un presunto enriquecimiento ilícito decidió eximir de responsabilidad penal al exmandatario catalán, después de someterlo a un nuevo reconocimiento médico que confirmó su estado de salud.