Representantes de las asociaciones de taxistas Asociación ANGET y SOS Taxi han comparecido este miércoles ante varios diputados del Parlament para solicitar subvenciones destinadas a la adaptación de los vehículos para personas con discapacidad, así como cambios normativos que permitan implantar un “taxi adaptado único” y garantizar un mayor confort para todos los usuarios.
Los taxistas, acompañados por la técnica en accesibilidad Maria Lledó, se han reunido en la Cámara con miembros de los distintos grupos parlamentarios, a quienes han expuesto sus principales demandas. Además, han realizado un recorrido en taxi por los alrededores del Parlament con los representantes políticos sentados en sillas de ruedas, y también utilizando antifaces y bastones para invidentes, con el fin de que experimentaran en primera persona las dificultades de los usuarios con discapacidades.
Según han explicado, actualmente existe un número significativo de taxis técnicamente adaptados que apenas se utilizan para este fin, debido a que los costes de adaptación de los vehículos resultan muy elevados y a que la experiencia de viaje de las personas con discapacidad todavía dista de ser adecuada.
Nuevos modelos de taxi accesible
Ante esta situación, las entidades consideran imprescindible avanzar hacia un nuevo modelo de taxi adaptado que incorpore la rampa de acceso en el lateral del vehículo, y no en el maletero, para las personas con movilidad reducida. También reclaman que se incluya información en braille para usuarios con discapacidad visual, pictogramas de apoyo cognitivo y aplicaciones de comunicación accesible para personas con discapacidad auditiva o discapacidad psíquica, entre otras herramientas.
“Que la persona con silla de ruedas se siente desde atrás no es cómodo. Te sientes como una maleta o una carga, y además es la zona del coche que más se mueve”, ha ejemplificado Lledó.
Por su parte, el portavoz de ANGET, Munir Ahoui, ha subrayado que actualmente no existe la tecnología suficiente “ni la suficiente cobertura jurídica y económica” para ofrecer el servicio que necesitarían realmente las personas con discapacidad.
En la misma línea, ha recordado que la normativa europea establece que al menos un 5% de la flota de taxis de cada municipio debe estar adaptada. Sin embargo, en el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) el porcentaje se sitúa en algo más del 3%, por lo que reclaman medidas urgentes para cumplir los estándares de accesibilidad marcados por la UE.