La Gran Oportunidad

Cómo convertir a España en un Hub europeo de innovación y producción de medicamentos

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DemócrataPRO reúne en un encuentro técnico a Stefan Oelrich, presidente de la División de Productos Farmacéuticos de Bayer y presidente de EFPIA, y Carlos Gallardo, presidente y CEO de Almirall y vicepresidente segundo de EFPIA, para reflexionar y debatir junto a Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria y directora general de Amgen España y Portugal, y Juan Yermo, director general de Farmaindustria. El debate versó sobre el momento convulso de la geopolítica mundial, lo que puede suponer una gran oportunidad para que España se convierta en un hub europeo de innovación y producción de medicamentos..

Asistentes debate EFPIA Palace

  • Stefan Oerlich, presidente de EFPIA y presidente de la división de productos farmacéuticos de Bayer
  • Carlos Gallardo, presidente y CEO de Almirall y vicepresidente segundo de EFPIA
  • Juan Yermo, director general de Farmaindustria
  • Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria y directora general de Amgen en España y Portugal
  • Miriam Nogueras, diputada del Partido Junts per Catalunya
  • Inés Granollers, diputada del Grupo Parlamentario Republicano
  • Elvira Velasco, diputada del Grupo Popular y portavoz en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados
  • Alba Soldevilla, diputada del Grupo Socialista y vocal en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados
  • Pilar Calvo, portavoz en la Comisión de Sanidad del Congreso de Junts per Catalunya
  • Rafael Belmonte, diputado por Sevilla por el Partido Popular
  • Carmen Martínez, portavoz en la Comisión de Sanidad del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados
  • Modesto Pose, senador del Grupo Socialista y miembro de la Comisión de Sanidad del Senado
  • Alberto Rodríguez Almeida, diputado de Vox en el Congreso de los Diputados

Europa no puede seguir perdiendo competitividad en innovación y producción de medicamentos

Javier Granda Revilla, Madrid

Demócrata organizó, el pasado 26 de noviembre, la mesa técnica ‘La oportunidad de convertir a España en un Hub europeo de innovación y producción de medicamentos. El encuentro reunió a representantes de Farmaindustria y la patronal europea EFPIA con diputados y senadores de diferentes grupos políticos, que incidieron en la oportunidad que tiene España, ante el panorama geopolítico convulso, de apostar por la innovación para atraer inversiones y mejorar, al mismo tiempo, la salud de los pacientes.

Stefan Oerlich, presidente de EFPIA y presidente de la división de productos farmacéuticos de Bayer abrió el acto alertando sobre la pérdida de competitividad de Europa como una de las principales preocupaciones, con la biotecnología desarrollándose fuera de Europa y el cambio de las políticas propiciadas por la administración Trump, en espera de la entrada en vigor de los aranceles que ha prometido.

“Lo que más preocupa es el momento de gran convulsión geopolítica y alta competitividad que estamos viviendo. Esto podría tener un impacto en la inversión en I+D y en el acceso a la innovación en Europa si no se toman medidas que favorezcan un entorno adecuado para la innovación biofarmacéutica, atraigan inversiones y permitan a Europa recuperar competitividad”, advirtió.

Carlos Gallardo, presidente y CEO de Almirall -la compañía española de este ámbito que más invierte en I+D- y vicepresidente segundo de EFPIA, incidió en la importancia de que Europa reaccione, creando el marco regulatorio y de incentivos adecuado para que la industria se quede y no se deslocalice. De hecho, ya se han comprometido 500 millones de dólares en EEUU en nuevas plantas e I+D.

“Para retener esa inversión hay que impulsar el nuevo marco regulatorio europeo, que se está debatiendo ahora en Bruselas. Y hay que insistir que España tiene muchos atractivos, como el liderazgo en ensayos clínicos, con centros de excelencia y muy buenos médicos. La situación está complicada, pero podemos reaccionar y convertir a España en uno de los polos de atracción de la inversión”, destacó.

Más mirada a largo plazo

Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria y directora general de Amgen en España y Portugal, destacó el papel clave de la competitividad, en un sector altamente innovador que tiene como misión que lleguen los fármacos a los pacientes, con un retorno que permita seguir investigando. “Sin embargo, tenemos dificultades en tener un precio de reembolso, con 600 días desde que se aprueba el fármaco en Europa hasta que llega a los pacientes”, recordó.

Entre las oportunidades, coincidió en la importancia del paquete legislativo europeo “al que le falta una mirada a largo plazo, teniendo en cuenta el ecosistema de Asia y EEUU. Por eso hemos trabajado mucho en Bruselas, para cambiar esta visión y que el continente no pierda opciones”.

En el terreno local, en el anteproyecto de Ley del Medicamento, subrayó la importancia de reducir los plazos en los nuevos fármacos lleguen a los pacientes, con un marco legislativo predecible. “Tenemos propuestas constructivas, no podemos perder la oportunidad de país porque este sector es el segundo más productivo: tenemos los mimbres para que este sector sea potente, siga siendo competitivos y con autonomía estratégica para que en otro continente no decidan por nosotros”, resumió.

Elvira Velasco, diputada del Grupo Popular y portavoz en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, coincidió con el potencial de la industria y con la necesidad de que todos los agentes actúen alineados, apoyando el marco normativo nacional y europeo. “La pandemia situó el ámbito sanitario en el debate y no nos podemos perder ahora en trámites administrativos”, insistió.

Eliminar trabas

Además, señaló que desde su grupo se han propuesto “eliminar las trabas que se han comentado y contemplar al sector farmacéutico como referente de la economía española. Aunque es difícil avanzar con la composición del Parlamento, pero seguiremos trabajando en esta línea”.

Alba Soldevilla, diputada del Grupo Socialista y vocal en la Comisión de Sanidad, coincidió con los aspectos referidos por los ponentes anteriores y recordó la importancia del Informe Draghi. Y propuso que si Europa quiere ser un actor de referencia en medicamentos “tenemos que acelerar, porque China va a una velocidad supersónica. Y tenemos que simplificar la burocracia. Más allá de los incentivos fiscales hay que optimizar plazos, impulsar la estabilidad y seguir fortaleciendo la compra pública innovadora, no solo fijándonos en el precio, con marcos estables para no desincentivar la innovación, que tiene que ser sostenible”.

Como recalcó, “la innovación solo tiene sentido cuando llega a los pacientes. Y ese es nuestro objetivo. Hay que conseguir conectar la ciencia, la industria y la regulación para atraer más inversión y acelerar los procesos”.

Para Pilar Calvo, portavoz en la Comisión de Sanidad del Congreso de Junts per Catalunya, el reto es “apoyar la innovación. Y reducir los plazos de acceso es una falta de reconocimiento del valor de la innovación, que precisa de una apuesta clara y segura por ella en esta situación tan complicada”.

Como destacó, casi el 50% de la industria farmacéutica española está ubicada en Cataluña, con un 46% de las importaciones y el 30% del total de la inversión de la I+D. Estas cifras suponen un impacto en el PIB en Cataluña del 2,7% por que incidió en que se trata “de un sector absolutamente estratégico, que además cuenta con puestos de trabajo de alta cualificación que no queremos que se pierdan”.

La importancia de competir

Rafael Belmonte, diputado por Sevilla por el Partido Popular, se planteó los motivos por los que las empresas se van de Europa y qué les hace falta para que se queden y cómo debe ser la organización para lograrlo.

“Competir es la clave en un escenario global, con más valor, más calidad y más seguridad, trasladando el debate a la esfera pública. Tenemos que aprender a competir”, recomendó.

Apuesta por el diálogo

Carmen Martínez, portavoz en la Comisión de Sanidad del Grupo Socialista en el Congreso, manifestó la importancia de trasladar el consenso entre los distintos participantes al Parlamento. “Tenemos que ser capaces de priorizar y asumir este reto, estamos todos de acuerdo. Y muy orgullosos de nuestra industria. Estamos dando pasos y ojalá seamos capaces de hablar cuando se debata la Ley del Medicamento, dialoguemos y se mejore el Anteproyecto”, expuso.

Modesto Pose, senador del Grupo Socialista y miembro de la Comisión de Sanidad de la Cámara Alta coincidió “en que vivimos en una encrucijada, que hay que conseguir que sea una oportunidad. Creo mucho en Europa y soy optimista, espero que seamos capaces de corregir las trabas burocráticas y facilitar las cosas. En nosotros, la industria tiene a unos aliados”.

Tras la participación de todos los ponentes, Stefan Oelrich tomó de nuevo la palabra para incidir en el hecho de que Donald Trump “ha cambiado las reglas del juego” mientras que en Europa “se están legislando los problemas de hace cinco años. Hay que hacerlo de otra forma, si no nos vamos a quedar atrás”.

Repensar la salud

Otro aspecto que consideró fundamental es el de “repensar la salud, encontrando soluciones distintas, reformando cómo funcionan los hospitales o el acceso rápido a la innovación. El sistema está cambiando, tenemos un problema demográfico y hay que establecer prioridades y tener claro que la salud es una inversión necesaria para el futuro de un país. Hay que acelerar y reducir la burocracia, disminuyendo el plazo de acceso a la innovación, que en España es uno de los más elevados del mundo. Ojalá estuviera disponible desde el primer día en que se aprueba un nuevo fármaco. Mi mensaje final a ustedes, como políticos, es que ayuden a que Europa sea competitiva. Porque es capaz de serlo, tenemos el capital”.

Alberto Rodríguez Almeida, diputado de Vox, se unió a la mesa y preguntó por los motivos de la falta de competitividad de Europa y recordó el papel del Informe Draghi. “La competitividad es un concepto relativo, ¿contra quién no somos competitivos, qué tenemos que hacer para recuperarla? Creemos que la hemos entregado”, opinó.

Oelrich contestó que la competitividad se ha perdido “porque no la hemos tenido en cuenta, lo dimos por hecho. Estábamos muy contentos porque éramos exitosos en EEUU y podíamos vender a precios muy bajos en Europa. Y la realidad es que allí se paga el 70% de la innovación, algo que no tiene ningún sentido”.

Impulsar el conocimiento

Una de las soluciones que deben impulsarse para recuperar la competitividad, en su opinión, es traducir el conocimiento de las universidades -que publican tanto como las estadounidenses, en start-ups, que consideró imprescindibles. “Este es un círculo virtuoso, que funciona en EEUU y el gobierno chino lo ha logrado también. Pero como dice el Informe Draghi, la industria farmacéutica es uno de los sectores más competitivos. Depende de nosotros”, reiteró.

La representante de Junts per Catalunya añadió que considera imprescindible que Europa desarrolle políticas de autoprotección de los sectores estratégicos “como ya han hecho China y EEUU”.

Por último, Juan Yermo, director de Farmaindustria clausuró el acto reiterando “la importancia de ponerse de acuerdo desde diferentes perspectivas, como sucedió con algo tan fundamental como la ley de la Agencia de Salud Pública, que sirvió además para incluir la enmienda clave para el sector -especialmente al sector catalán- sobre innovación incremental y medicamentos estratégicos”. “Por favor, que continúe el espíritu de diálogo con la nueva Ley del Medicamento”, concluyó.

Los expertos hablan

Las compañías farmacéuticas investigan para salvar vidas y mejorar tanto la calidad de vida como el bienestar de las personas. El 73% del aumento de la esperanza de vida en las sociedades desarrolladas se debe a los nuevos medicamentos. España es un ejemplo claro, con una de las esperanzas de vida más elevadas del mundo y la más elevada de la Unión Europea: 86,3 años en mujeres y 81,11 en hombres.

Además, otro dato fundamental es que España es líder europeo -y mundial- en investigación clínica. En la actualidad, hay más de 170.000 pacientes participando en algún ensayo clínico.

La industria biofarmacéutica aporta casi el 2% del PIB nacional y genera el 5% de las exportaciones, lo que se traduce en más de 17.000 millones de euros. Diferentes estudios han destacado que cada euro de inversión pública en medicamentos innovadores genera 4 euros a la economía española.

Otro aspecto muy relevante es que los medicamentos innovadores no sólo mejoran la salud: también reducen hospitalizaciones y permiten una vida activa más larga. En este sentido, distintos trabajos han señalado que cada euro invertido en medicamentos hospitalarios genera un ahorro de 31 céntimos en otros gastos hospitalarios y 27 céntimos en pensiones.

También debe destacarse que genera más de 56.000 empleos directos de calidad, con otros 270.000 añadidos, al sumar indirectos e inducidos. Un 56% son mujeres y un 93% de los contratos son indefinidos.

Este liderazgo se traduce en que Cataluña y Madrid están entre las 8 regiones europeas con más empleo en la industria farmacéutica.

Además, las 111 plantas de producción de medicamentos de uso humano que hay en España contribuyen a la autonomía estratégica, un aspecto clave para poder afrontar futuras pandemias o crisis sanitarias y descartar que se produzcan posibles desabastecimientos. Y no se ha olvidado el ámbito medioambiental, ya que las compañías han reducido sus emisiones de CO₂ un 42% desde 2008, con un 70% de la energía consumida de origen renovable.

La inversión pública en medicamentos no ha aumentado en las últimas dos décadas: se ha mantenido estable -en torno al 1,6% del PIB- en los últimos 20 años. Además, ha  disminuido respecto al gasto público total: del 4,1% en 2003 al 3,4% en 2024. Las aportaciones de la industria farmacéutica al Sistema Nacional de Salud en 2023 y 2024 supusieron más de 2.000 millones de euros.

Europa fue el líder mundial en el lanzamiento de nuevas soluciones para los pacientes en los años 90. En la década de los 2000 perdió el primer puesto ante Estados Unidos. Y, en 2024, China superó a Europa por primera vez, relegando a la UE a la tercera posición mundial.

Otro dato relevante es que Estados Unidos ha jugado un papel protagonista durante décadas en la financiación de la investigación y el desarrollo de medicamentos a escala mundial. El mercado estadounidense supone el 55% del mercado global y, sin embargo, Europa, con más población, no llega al 23%.

En estos momentos de gran convulsión geopolítica e incertidumbre, Europa se enfrenta a una enorme presión para atraer nuevas inversiones hacia los países de la UE. Y, para que esto suceda, es imprescindible que los líderes europeos y los Gobiernos nacionales den señales decididas de apuesta por la innovación, promoviendo medidas que fortalezcan el ecosistema innovador en nuestro continente.

España puede convertir estas amenazas en oportunidades, realizando una apuesta decidida por la ciencia y la innovación para revertir así esta tendencia de pérdida de competitividad y fortalecer la salud tanto de sus pacientes como de su población.

Los medicamentos innovadores no son un centro de costes. Los medicamentos innovadores son, en realidad, una inversión en salud y prosperidad económica y social.

Mejorando el acceso a los medicamentos innovadores para fortalecer la salud de la población en España. Se lograría con el cumplimiento del plazo de 180 días para la decisión de financiación y precio que figura en la directiva europea de transparencia y sin restricciones que limiten el acceso de los pacientes. Y con un esquema para la financiación acelerada – idealmente de 90 días– de medicamentos para enfermedades en las que no exista tratamiento.

– Creando un ecosistema innovador más atractivo para la inversión: apostando por la industria farmacéutica, la colaboración con centros de investigación y la creación de startups como un pilar fundamental para la economía y la competitividad, tal y como refleja el informe Draghi publicado por la Comisión Europea. Así, se potenciaría la visión de España como destino para las inversiones en I+D y en producción de medicamentos.

Apoyando con medidas concretas la I+D biofarmacéutica para mantener el liderazgo europeo de España en ensayos

Para asegurar que España siga siendo un destino atractivo para la inversión en I+D, Farmaindustria ha realizado estas siete propuestas:

  1. Desarrollar un marco regulatorio predecible e 'innovation-friendly'
  2. Revisar las contribuciones de la industria, en particular la Disposición Adicional Sexta de la Ley de Garantías y del RDL 8/2016
  3. Mejorar los incentivos del Plan Profarma
  4. Recuperar el atractivo de las deducciones por I+D en el Impuesto de Sociedades
  5. Promover incentivos para la producción de medicamentos estratégicos y biológicos
  6. Reforzar el ecosistema de innovación
  7. Desarrollar una nueva legislación medioambiental

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