Más Madrid ha reclamado a la consejera de Economía, Hacienda y Empleo una disculpa pública por su “falta de humanidad absoluta” hacia el pueblo gitano durante el Pleno de la Asamblea, a lo que la propia consejera ha respondido posteriormente lamentando lo sucedido.
En los pasillos de la Cámara, la portavoz de la formación regionalista, Manuela Bergerot, ha comparecido junto al diputado Samuel Escudero, autor de la pregunta que originó el enfrentamiento con el Gobierno autonómico.
Escudero había denunciado la discriminación que, según él, sufre el pueblo gitano en los tanatorios de Madrid, relatando una vivencia personal. La consejera le ha contestado reprochando a su grupo que discrimina “sistemáticamente”, después de expresar que lamentaba que el parlamentario hubiera atravesado esa experiencia de exclusión.
En su intervención, la titular de Economía ha acusado a Más Madrid de marginar a quienes no comparten sus planteamientos, citando entre ellos a los objetores de conciencia en aborto y eutanasia o a las familias que desean que sus hijos reciban educación en religión católica. Estas palabras han provocado que varios diputados de Más Madrid abandonaran el hemiciclo.
Tras el Pleno, Escudero ha señalado que su intención era visibilizar su caso y la “práctica sistemática” de impedir velar a fallecidos de familias gitanas en los tanatorios. “Una práctica sistemática que se está dando en los últimos meses y que está siendo demoledora”, ha denunciado, subrayando que esperaba de la consejera “humildad, acercamiento” y la búsqueda de “soluciones conjuntas”.
El diputado ha destacado que le impactó especialmente un momento de la intervención de Albert, cuando, en plena tensión con Más Madrid, aseguró que estaba “contestando a la pregunta” planteada y añadió: “Yo lo que no puedo es dar solución a un problema”. A partir de ahí, Escudero ha cuestionado “para qué están” los miembros del Ejecutivo autonómico y “para qué gobiernan”.
Bergerot ha insistido en que el Gobierno regional tiene “una responsabilidad” para “evitar que haya antigitanismo en cualquier institución madrileña”. Ha considerado que “en uno de estos peores momentos nos hemos encontrado por parte de la consejera Rocío Albert en este caso, es la crueldad en esas palabras de que aquí no están para resolver problemas”.
La portavoz ha reclamado a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, que aclare “para qué está aquí si no es para resolver problemas” y ha sugerido que “para lo único que están es para seguir chupando del bote”.
Bergerot ha recalcado que “esto no es la pérdida de un familiar en el caso de Samuel Escudero y su familia, No es una pérdida en el caso de otro compañero una semana después, Abraham Jiménez, en la semana de enero del 2026. Es la discriminación que sufre el pueblo gitano en Madrid. Y no podemos estar tranquilos hasta que esto esté resuelto”.
Desde Más Madrid han explicado que también están abordando estas situaciones de discriminación en tanatorios desde el Ayuntamiento de la capital y que exigirán la apertura de una investigación, al entender que “no es un caso particular ni dos casos particulares, sino lo que le ocurre a centenares de miles de madrileños”.
Más tarde, Albert ha solicitado intervenir de nuevo en el Pleno para presentar sus disculpas. “Siento muchísimo lo ocurrido al señor Escudero, lo siento muchísimo y me gustaría que nunca ocurrieran este tipo de cosas”, ha manifestado.
Asimismo, ha asegurado que, aunque se trate de una competencia municipal, se ocuparán de que “este tipo de situaciones --la discriminación en tanatorios no vuelvan a ocurrir”.
La intervención de Escudero en el Pleno
Durante la sesión, Escudero ha pedido a los diputados que se pusieran en el lugar de una familia que acaba de perder a un ser querido y que intenta conseguir una sala en un tanatorio, encontrándose con negativas sucesivas bajo el pretexto de que no hay disponibilidad.
“Dos horas después de perder a su hijo dos horas después de arrastrar el alma por un pasillo y llega una frase de boca de los propios trabajadores que congela el alma que si hay salas disponibles pero que no nos la dan porque son gitanos. Esto lo viví yo”, ha relatado, visiblemente afectado y con la voz entrecortada.
El diputado ha asegurado que esta realidad la sufren “cientos de familias gitanas en los tanatorios de Madrid” y que, cuando finalmente se les asigna una sala, “siempre son “las no reformadas, las salas para gitanos”.
“Yo les pregunto si acaso nuestro dolor vale menos si acaso nuestros muertos valen menos si acaso la lágrima de una madre gitana vale menos. Porque señorías en el momento en el que unas lágrimas de una familia por despedir a sus hijos molestan más según qué sitio no están fallando las instituciones estamos fallando como seres humanos”, ha concluido.
Frente a ello, Albert ha reiterado que siente “mucho que haya tenido esa situación” pero ha precisado que su contestación se dirigía a la pregunta formal sobre los planes de no discriminación. Ha reivindicado la existencia de más de 60 cursos específicos en materia de igualdad de trato y no discriminación.
“Lo que nosotros no vamos a hacer es convertir a la administración en una cadena de cursillos ideológicos”, ha defendido. Ha acusado a la izquierda de cargar la formación con contenido “ideológico”, con propuestas como “ponerse gafas violetas o ejercicios para reescribir la Historia”.
“Nuestra formación es una formación seria, útil, como les he dicho, centrada en las discriminaciones que existen de verdad, no en adoctrinar a los funcionarios. Porque además, su grupo no está en condiciones de hablar”, ha proseguido la consejera.
Albert ha aludido también a la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, y a su proceso judicial —del que resultó absuelta— por la presunta profanación de una capilla de la Universidad Complutense en 2011 durante una protesta.
“Discriminan sistemáticamente a todo el que no piensa como usted. Discriminan al que piensa que puede decidir una objeción de conciencia en un tema de aborto o eutanasia. Discriminan a las víctimas del terrorismo, igualándolos a los verdugos a los que blanquea Bildu. Y discriminan a las familias que quieren estudiar, por ejemplo, religión católica”, ha continuado Rocío Albert, que sostiene que esa es su “igualdad de trato”, “proteger al que piensa” como la izquierda y a quien no, “discriminarlo”.