El PP en la Asamblea de Madrid ha cargado contra Vox por querer establecer una división “entre mujeres de primera y de segunda” en el acceso a las ayudas a la maternidad en la Comunidad de Madrid, y ha subrayado que el año pasado la región concentró más de la mitad de los nacimientos gracias a unas políticas “lógicas, humanas y sin criminalizar”.
El debate se ha producido en torno a una Proposición No de Ley (PNL) registrada por Vox, en la que reclamaban suprimir el límite de edad actualmente fijado para optar a las prestaciones económicas vinculadas a la maternidad, sin ningún tipo de discriminación por edad, e introducir además un criterio de “prioridad nacional” en la concesión de estas ayudas.
En la defensa de la postura del PP, la diputada Ana María Gómez ha afeado a Vox que pretenda que las mujeres con residencia legal en Madrid pero con otra nacionalidad no puedan “ser iguales” al resto de madrileñas, por lo que le ha pedido “centrarse humanamente”.
En este sentido, ha lamentado que se pongan en cuestión las ayudas dirigidas a mujeres que llevan años viviendo en Madrid y contribuyendo con sus impuestos. “Nos piden que solo por el hecho de no haber solicitado la nacionalidad, aunque estén plenamente integradas en nuestra sociedad, deben recibir la ayuda después de una española”, ha denunciado.
Por parte de Vox, su portavoz, Isabel Pérez Moñino, ha reiterado la necesidad de introducir la “prioridad nacional” en el reparto de estas prestaciones, al considerar que el modelo actual obliga a “una madre española de 35 años a financiar con sus impuestos a los hijos de una extranjera de 25”, algo que califica de “injusto y discriminatorio” para los españoles.
“Abandonan a las mujeres españolas obligadas a retrasar la maternidad porque no pueden emanciparse. Abandonan a las familias que no llegan a final de mes. Abandonan a una generación que quiere tener hijos, pero que se encuentra a la casta política como un obstáculo”, ha reprochado, denunciando además que con el esquema vigente ser madre en España “no está apoyado” sino “penalizado”.
Desde Vox sostienen que un país que no protege a las madres “no tiene futuro” y, por ello, reclaman extender las ayudas y ajustarlas “a la edad real de maternidad” para que las españolas “puedan tener hijos cuando puedan, no cuando un reglamento aprobado por políticos lo permite”.
La izquierda tacha la iniciativa de racista y segregadora
La diputada socialista Silvia Monterrubio ha rechazado la propuesta de Vox, a la que acusa de intentar “disfrazarse de apoyo a la maternidad” cuando en realidad, a su juicio, tiene un trasfondo “tremendamente racista”.
“Que es una familia española de pura cepa nuclear, a ser posible, rubia y numerosa, como la suya, señora Moñino, pues fenomenal. Pero si no, pues que se busquen la vida”, ha afirmado Monterrubio, quien ha negado que se trate de ampliar derechos, sino de decidir “qué mujeres merecen apoyo a su maternidad y qué mujeres no lo merecen”, en referencia a la “prioridad nacional” defendida por Vox.
La parlamentaria de Más Madrid Mariana Arce ha calificado la iniciativa de propuesta “envuelta en celofán de la maternidad” que, en realidad, supone una “medida segregacionista”. “La natalidad no puede ser un manual para la xenofobia como hace usted”, ha reprochado a Moñino.
Según Arce, lo que plantea la formación de Moñino es que se “jerarquice a las madres por su origen” y ha defendido que quien “sostiene esta región tiene derecho a la misma dignidad, haya nacido donde haya nacido”.