La Asamblea de Madrid ha dado luz verde este jueves al dictamen de la comisión del “cupo catalán”, respaldado únicamente por el PP y entre duras críticas de Más Madrid, PSOE y Vox, que optaron por mantenerse al margen de estos trabajos desde el primer momento.
Esta comisión, que arrancó el 25 de abril, ha concluido ahora sus trabajos tras celebrarse con la sola presencia del Grupo Popular, después de que la oposición, en bloque, rechazase formar parte de ella. Vox decidió abandonar cuando se descartó su lista de comparecientes —en la que figuraban cargos del PP y Carles Puigdemont—, mientras que PSOE y Más Madrid se negaron a intervenir en un foro que consideraban un “circo mediático”.
En sus conclusiones, el PP sostiene que el eventual acuerdo bilateral para un concierto singular de financiación para Cataluña es “inconstitucional, pone en riesgo los servicios públicos y perjudica especialmente a Madrid”. Añade, además, que no tendría “ningún encaje constitucional, que rompe el principio de igualdad entre ciudadanos como el de solidaridad interterritorial” y que “un cupo catalán conllevaría la necesidad de reformar la Constitución”.
El encargado de presentar el dictamen ha sido el diputado del PP Francisco Galeote, quien ha defendido que el modelo de financiación planteado “no tiene encaje constitucional” porque “rompe” tanto el principio de igualdad entre territorios como el de solidaridad interterritorial.
“Se fractura el sistema tributario estatal dado que todos los ciudadanos tienen la obligación de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos del Estado de acuerdo con su capacidad económica”, ha argumentado. También ha recalcado que este esquema “cercena” competencias exclusivas de la Administración General del Estado, como la gestión tributaria o la garantía del equilibrio territorial y social. “Un cupo catalán conllevaría la necesidad de reformar la Constitución”, ha incidido.
Críticas de la oposición al dictamen del PP
Desde Más Madrid, la diputada Beatriz Borrás ha recurrido a la ironía para dar “la enhorabuena” al PP por llevar “un problema tan importante para los madrileños como es Cataluña” al Pleno de la Asamblea.
“Nosotros aquí todo el día con la vivienda, el empleo, la educación, cuando ha quedado claro y ha quedado demostrado que el principal problema de los madrileños es por supuesto los catalanes, los malvados catalanes”, ha manifestado, para subrayar que esa supuesta maldad es la “conclusión” que se extrae de la comisión y que podrían haberse “ahorrado cientos de miles de euros”.
El portavoz adjunto del PSOE, Fernando Fernández, ha calificado de “esperpento patrio” las comisiones impulsadas por el PP, a las que ha comparado con el “club de la comedia”, sin “respeto democrático” y en las que “se manipula”.
“Su proposición, su comisión, sus debates de ombligo, su karaoke patriótico y su dictamen, cada vez nos acercamos más a esa frase que dice que lo único que no tiene límites ya en este Parlamento es la estupidez humana”, ha señalado, antes de definir como “pérdida de tiempo” un debate en el que solo han intervenido diputados del PP.
Vox, por su parte, ha explicado su postura a través de la diputada Ana Cuartero, quien ha recordado que su formación pretendía que la comisión profundizase en los “errores políticos” que llevaron a “una situación que Cataluña propone unas leyes de desconexión y obtiene un indulto”.
“No vamos a negociar, como sí ha hecho el PP, la unidad nacional a cambio de sillones. Vox puede negociar muchas cosas con el PP, pero nunca la unidad nacional. Nunca nos apearán de la defensa del interés común de todos los españoles aquí y en la Unión Europea”, ha afirmado, justificando así que su grupo optase finalmente por la abstención.