Explosión de gas en Carabanchel: todas las claves del derrumbe que ha obligado a evacuar 32 viviendas

La explosión registrada en un edificio del distrito de Carabanchel, en Madrid, ha provocado un fallecido, varios heridos y la evacuación de 32 viviendas por riesgo de colapso estructural. Los primeros indicios apuntan a un escape de gas en un inmueble que se encontraba en obras en la fachada y el tejado, según han confirmado las autoridades

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Archivo - Imagen de archivo de servicios de Emergencias en las inmediaciones dónde se ha derrumbado un edificio en obras, en la zona de Ópera, a 7 de octubre de 2025, en Madrid (España). - Matias Chiofalo - Europa Press - Archivo

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Qué ha ocurrido y dónde se produjo la explosión

La deflagración se produjo en torno a las 16:15 horas en la cuarta planta del número 36 de la calle Azcoitia, un edificio de cuatro alturas situado en el distrito madrileño de Carabanchel. La explosión provocó el colapso del forjado de la cubierta sobre la última planta, dejando parte del inmueble gravemente dañado y obligando a una intervención urgente de los servicios de emergencia.

La víctima mortal y los heridos

La persona fallecida es una mujer de 80 años que residía en la vivienda donde se originó la explosión. Su marido, de 84 años, resultó herido grave y fue trasladado al Hospital 12 de Octubre. Además, ocho vecinos del edificio sufrieron heridas de diversa consideración, dos de ellas de gravedad, según el balance facilitado por los servicios sanitarios.

Evacuación total y riesgo de colapso del edificio

Los daños estructurales obligaron a desalojar un total de 32 viviendas, tanto del inmueble afectado como de una finca colindante, ante el riesgo de nuevos derrumbes. Bomberos de Madrid confirmaron que los vecinos no podrán regresar a sus casas al menos durante varios días, hasta que finalicen las labores de aseguramiento y evaluación técnica de la estructura.

Los servicios sociales del Ayuntamiento de Madrid han activado un dispositivo para ofrecer realojos provisionales a las personas evacuadas, muchas de las cuales abandonaron sus domicilios con lo puesto tras la explosión.

Testimonios: “ha sido como una bomba”

Vecinos de la zona relataron haber escuchado un estruendo muy fuerte, comparable al de una bomba. Algunos testigos explicaron que, tras el estallido, cayeron andamios y cascotes y que parte de la cuarta planta había desaparecido por completo. En los primeros minutos posteriores al suceso, varios residentes colaboraron en avisar a los servicios de emergencia al ver personas atrapadas entre los escombros.

La principal hipótesis: un escape de gas en un edificio en obras

Aunque la investigación sigue abierta, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha señalado que la principal hipótesis es un escape de gas. Vecinos del bloque confirmaron que el edificio estaba siendo sometido a obras de revestimiento aislante en la fachada y en el tejado, un factor que ahora forma parte de las pesquisas para determinar el origen exacto de la explosión.

Despliegue de emergencias y búsqueda de posibles víctimas

Los servicios de emergencia acudieron con rapidez al lugar gracias a los avisos vecinales y a la proximidad de sus bases operativas. Emergencias Madrid coordinó el dispositivo, que incluyó bomberos, sanitarios del Samur y efectivos policiales. Tras una primera inspección, las autoridades descartaron la existencia de personas desaparecidas, aunque los equipos de rescate, apoyados por unidades caninas de la Policía Municipal, mantuvieron la búsqueda durante horas para asegurarse de que no quedaba nadie bajo los escombros.

Qué ocurre ahora

Las próximas horas y días estarán marcados por la evaluación técnica del edificio, la investigación de las causas de la explosión y la atención a los vecinos afectados. Las autoridades han insistido en que no se levantará el cordón de seguridad ni se permitirá el regreso a las viviendas hasta garantizar que no existe riesgo para las personas.

La explosión de gas en Carabanchel se ha convertido en uno de los sucesos más graves registrados en Madrid en los últimos meses y ha reabierto el debate sobre la seguridad en edificios antiguos y en obras dentro de entornos urbanos densamente poblados.