La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, defendió este jueves en el Parlamento foral que la Comunidad “tiene muchas medidas” dirigidas a impulsar la natalidad y subrayó que “hoy el entorno es muchísimo mejor que cuando UPN gobernaba”.
Respondía así a una pregunta del grupo regionalista en el pleno, donde remarcó la intención del Ejecutivo de “seguir contribuyendo a que las familias navarras dispongan de un entorno favorable y así lo demostramos con medidas, con hechos y con votos”.
Chivite recalcó que “la decisión de tener hijos no depende de ningún Gobierno, pero es verdad que los gobiernos, con sus políticas públicas, pueden hacer un entorno o un ecosistema más favorable para que la gente que quiere tener hijos decida tenerlos o no”. Añadió que “a partir de ahí, contamos con un sistema integral de actuaciones que pueden contribuir a esa decisión”.
Frente a UPN, la presidenta recordó que entre 2008 y 2015, periodo en el que los regionalistas dirigían el Ejecutivo navarro, la natalidad descendió en la Comunidad, pasando de 7.000 nacimientos en 2008 a 6.000 en 2015, y apuntó que “la bajada de la natalidad lleva en esta Comunidad muchísimos años”.
Como muestra de las políticas en marcha, citó las ayudas a las familias con hijos ligadas al complemento de ayuda para la infancia del ingreso mínimo vital, las prestaciones para la conciliación dirigidas a familias numerosas y monoparentales, las deducciones por maternidad y paternidad, los incentivos fiscales para la contratación de cuidados de hijos que permiten desgravar el 75% de las cuotas abonadas a la Seguridad Social, así como la universalización de la gratuidad del ciclo 0-3 en el ámbito educativo.
Por su parte, el portavoz de UPN, Javier Esparza, defendió que es necesario “intentar cambiar la tendencia negativa” de la natalidad en Navarra y recordó que en 2025 se registraron 4.529 nacimientos en la Comunidad foral, “el segundo dato más bajo desde la guerra civil española”. Señaló que en el último año la natalidad aumentó en doce comunidades autónomas, mientras que en Navarra y otras cuatro descendió, y que “en diez años hemos perdido un 25% de natalidad”.
Esparza matizó que no atribuye al Gobierno de Navarra la responsabilidad exclusiva de esta situación, al tratarse de una dinámica prolongada, pero remarcó que los ejecutivos sí pueden reaccionar. A su juicio, “los gobiernos pueden tomar decisiones, pueden aplicar políticas que funcionan mejor o funcionan peor, y lo cierto es que aquí no están funcionando”. Consideró que “el Gobierno de Navarra no tiene la voluntad política necesaria y no está acertando con las políticas de familia o de natalidad”.