La directora de la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra (OANA), Edurne Eginoa, ha señalado este miércoles en la comisión de investigación del Parlamento foral sobre adjudicación de obra pública que, en la mesa de contratación de los trabajos del túnel de Belate, “no se entiende muy bien la actuación del presidente -Jesús Polo-, porque se negó a convocar las reuniones presenciales” y ha recalcado que “ha fallado un elemento esencial de los órganos colegiados, como son las deliberaciones”.
Eginoa ha comparecido acompañada por Iván Razquin, director del Servicio de Investigación, Inspección y régimen sancionador de la OANA, que está citado para intervenir la próxima semana. La oficina elaboró varios informes, a petición de la presidenta del Gobierno foral, sobre los contratos de Belate, el colegio de Arbizu, dos promociones de VPO en Erripagaña y las oficinas del Navarra Arena; proyectos adjudicados a Acciona y Servinabar o Alegure, estas dos últimas gestionadas por Antxon Alonso.
Edurne Eginoa ha indicado que se mantiene “ratifica” en las conclusiones de los informes emitidos y ha apuntado que no se consideró necesario abrir un trámite de alegaciones. Aunque el Ejecutivo foral remitió un informe de respuesta, la directora ha subrayado que “no se consideraron alegaciones”. “Con lo que vamos viendo en esta comisión de investigación podríamos elaborar un nuevo informe porque hay muchas, muchas cosas nuevas que han salido y con más calma”, ha manifestado.
Ante una pregunta de UPN sobre si el informe de la OANA relativo a las obras de duplicación de los túneles de Belate entra en conflicto con el de la Cámara de Comptos o si lo complementa, Eginoa ha aclarado que “es distinto al analizar aspectos no considerados en el informe de Comptos”. “Pero, además, en este caso, porque la Cámara de Comptos y la oficina coordinamos actuaciones, como ellos iban a analizar este expediente en el informe de cuentas del 2023, lo hablamos y la oficina analizaba el funcionamiento de la mesa de contratación”, ha señalado. El documento de la OANA concluyó que la adjudicación de las obras de Belate era “nula de pleno derecho”.
En relación con la operativa de la mesa, la directora de la OANA se “ratifica” en lo ya recogido y ha remarcado que “los miembros pusieron de manifiesto la falta de una reunión presencial”. “Ha fallado un elemento esencial de los órganos colegiados, como son las deliberaciones; especialmente en este expediente, en el que ya había una relación tensa, no se entiende muy bien la actuación del presidente -Jesús Polo-, porque se negó a convocar las reuniones presenciales, cuando los propios miembros de la mesa han dicho que una reunión presencial hubiese solucionado determinadas discrepancias”, ha explicado, insistiendo en que considera imprescindible en estas mesas “deliberar”.
Ha añadido que, “en una obra que ya estaba adjudicada y ejecutándose lo lógico es que la obra siga para no causar perjuicio al interés general, sin perjuicio de que no se adjudicó conforme a la ley”. Ha detallado que “ya no se podía” retrotraer el procedimiento al momento en que se produjo esa “vulneración de derechos” en la mesa, dado que “ya estaban todos los sobres de documentación abiertos”. “La obra ya estaba adjudicada y ya incluso había comenzado. Yo entiendo, pero bueno, eso ya no me corresponde, que la obra tiene que continuar y hacerse hasta el final, por supuesto”, ha señalado, al considerar que “sería un desastre parar ahora esa obra”.
Según ha expuesto Edurne Eginoa, las conclusiones del informe de la OANA “han servido, por lo menos, para que no se siguiera ese procedimiento que era totalmente irregular y contrario a la ley”.