El exdirector del CREENA explica que dejaron el cargo con la convicción de que no podían seguir actuando con coherencia

El exdirector del CREENA defiende su dimisión en bloque por el convenio con la Fundación Alegría y alerta de riesgos para la escuela pública navarra.

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El ex director del Centro de Recursos para la Equidad Educativa en Navarra (CREENA), Ander Domblás, ha explicado que la renuncia en bloque del equipo directivo del organismo “responde a la convicción profesional de que no podíamos seguir ejerciendo nuestras funciones con coherencia técnica respecto al modelo de atención a la diversidad que nos corresponde proteger y desarrollar”, defendiendo además “un modelo de colaboración centrado en el asesoramiento, la formación, la coordinación y la mejora del sistema, siempre con el objetivo último de ofrecer una mejor respuesta educativa al alumnado, sin invadir la autonomía de los centros ni sustituir las funciones que corresponden a los servicios públicos como CREENA”.

El equipo de dirección del CREENA presentó su dimisión el pasado mes de noviembre, tras un desencuentro con el departamento de Educación en torno a un convenio con la Fundación Navarra de Autismo Alegría. Según ha detallado Domblás en una sesión de trabajo en el Parlamento de Navarra, se trató de una “decisión meditada, compartida por la totalidad del equipo directivo y adoptada tras un largo proceso de análisis técnico y reflexión profesional”.

Domblás ha relatado que, tras conocer en febrero de 2025 la firma del acuerdo entre Educación y la Fundación Alegría, “elaboramos una propuesta alternativa completa de convenio, técnicamente fundamentada, alineada con la normativa vigente y respetuosa con la autonomía de los centros educativos, las competencias docentes y el carácter complementario y subsidiario de CREENA”.

Ha añadido que, antes del verano, trasladó a la directora del servicio que “el párrafo del convenio que posibilita la entrada de profesionales de la Fundación Alegría en las aulas constituye una línea roja desde el punto de vista técnico y que su mantenimiento haría inviable nuestra continuidad”, un punto del texto que, ha indicado, desde Educación se les comunicó meses más tarde que “no se elimina, sino que se mantiene”. “Como director les traslado que si la decisión es definitiva, presentaremos nuestra dimisión. Y el 24 de noviembre de 2025, presentamos formalmente nuestra dimisión en bloque mediante registro oficial”, ha expuesto.

El exresponsable del centro ha subrayado que “la decisión adoptada no responde a una reacción impulsiva, sino a un proceso largo, documentado y sostenido, en el que hemos actuado siempre desde la lealtad institucional y el rigor técnico”.

En su intervención, Domblás ha detallado que el convenio con la Fundación Alegría “no propone la integración de profesionales en CREENA ni la aportación de recursos materiales específicos diferenciados de los que dispone el propio departamento de Educación, sino que plantea directamente la intervención de personal externo en los centros educativos, con acceso a las aulas y a las distintas dependencias escolares para atender a alumnado con TEA”.

En su opinión, “este cambio no es menor, supone un cambio cualitativo en el modelo de atención a la diversidad, ya que desplaza la intervención desde una estructura pública integrada hacia actuaciones externas, privadas, que inciden directamente en la organización de los centros y la autonomía del profesorado”.

Ha advertido de que uno de los riesgos técnicos del modelo recogido en el convenio con la Fundación Alegría es “la afectación directa a la autonomía de los centros educativos”. A su juicio, “la entrada de personal externo en las aulas, aunque se defina como temporal, altera la organización interna de los centros, condiciona la planificación educativa y puede generar interferencias en la labor del profesorado, que es quien tiene la responsabilidad última de la intervención educativa”.

Como segundo riesgo, ha indicado “la fragmentación de la respuesta educativa”. Ha recordado que “el modelo navarro de atención a la diversidad se ha construido sobre la base de criterios comunes, de una mirada global del alumnado y de una intervención coordinada. La introducción de apoyos externos vinculados a convenios específicos puede dar lugar a respuestas desiguales entre los centros y alumnado”.

El tercer riesgo señalado por Domblás es “la pérdida de coherencia del sistema”. “Cuando se abren vías paralelas de intervención que no están plenamente integradas en la estructura pública, se debilita la capacidad del sistema para planificar, evaluar y mejorar de manera conjunta”, ha indicado, advirtiendo de que “la atención a la diversidad deja de responder a un marco común y pasa a depender de soluciones puntuales, difíciles de coordinar y de evaluar”.

Asimismo, ha alertado de que “este modelo abre una vía a la externalización, a la privatización progresiva de servicios educativos, lo que consideramos incompatible con el carácter público del sistema de atención a la diversidad de Navarra”. Ha remarcado que “la experiencia acumulada nos dice que la mejora de la atención no se logra fragmentando responsabilidades, sino reforzando los recursos propios, la formación del profesorado y la capacidad técnica de estructuras como CREENA”.

En el turno de los grupos parlamentarios, la representante de EH Bildu, Eneka Maiz, ha señalado que “sentimos consternación” por estas renuncias y ha puesto en valor la “coherencia” de este equipo y “su capacidad de llegar a acuerdos”.

Por parte de Geroa Bai, Itxaso Soto ha destacado que la implicación del equipo dimisionario “ha sido totalmente neutral e imparcial persiguiendo el único objetivo que no es otro que el de llegar a un acuerdo en temas educativos”.

El parlamentario de Contigo-Zurekin, Daniel López, ha explicado que han seguido la controversia con “preocupación” y ha recalcado que “la defensa de la red educativa pública es fundamental porque es la red que garantiza la igualdad de oportunidades”.

El portavoz de UPN, Pedro González, ha puesto de relieve la relevancia del CREENA y ha reprochado que “se puentea las funciones” de este organismo. Ha añadido a los exresponsables del centro que “ustedes han sido consecuentes con su plan estratégico, con el marco vigente para asegurar la mejor atención a la diversidad, han sido leales a una forma de actuar consensuada entre la comunidad educativa”.

Desde el PSN, el parlamentario socialista Kevin Lucero ha indicado que “nosotros apostamos por una atención a la diversidad que sea pública, netamente pública” y ha sostenido que “este convenio con la Fundación Alegría forma parte del ecosistema de atención a la diversidad en el ámbito educativo”.

Finalmente, la portavoz del PPN, Irene Royo, ha considerado que “lo sucedido con el CREENA no es un debate teórico ni una discusión técnica menor”, sino que “hablamos de un cambio profundo en su modelo de funcionamiento, impulsado de manera unilateral, sin diálogo real con los profesionales, sin el necesario consenso político y social”.