El pleno del Parlamento de Navarra ha dado luz verde este jueves a una moción presentada por UPN en la que se manifiesta su “rechazo político y ético” al tratado comercial entre la Unión Europea y Mercosur. La propuesta ha prosperado con los votos favorables de regionalistas, EH Bildu, PPN, Contigo-Zurekin, Vox y la parlamentaria no adscrita, mientras que PSN y Geroa Bai se han posicionado en contra.
En paralelo se ha sometido a debate otra moción del PPN, de contenido similar, que no ha salido adelante. En este caso, únicamente ha recibido el respaldo de los ‘populares’ y de la parlamentaria no adscrita, frente al voto contrario de PSN, EH Bildu, Geroa Bai, Contigo-Zurekin y Vox, y la abstención de UPN.
La iniciativa impulsada por UPN fija su “rechazo político y ético” al acuerdo con Mercosur, al entender que abre la puerta a la importación de productos agroalimentarios “producidos en condiciones que no cumplen los mismos estándares sanitarios, medioambientales y de bienestar animal exigidos a los productores europeos, vulnerando el principio de reciprocidad y de competencia justa”. En consecuencia, considera “inaceptable” que el sector primario europeo “sea utilizado como moneda de cambio en acuerdos comerciales internacionales” y reprocha que “no es éticamente defendible exigir a agricultores y ganaderos europeos elevados estándares de producción mientras se permite competir en el mismo mercado a productos que no los cumplen, trasladando además los riesgos y costes al consumidor”.
Como respuesta, la moción reclama que, en un plazo máximo de dos meses, se ponga en marcha en el seno del Consejo Asesor Agrario de Navarra una mesa de trabajo con representantes del sector agrario y ganadero. Su cometido será estudiar “los efectos económicos, productivos y de mercado” del acuerdo sobre el sector primario navarro y plantear medidas “compensatorias y de protección” para “mitigar los efectos negativos del acuerdo y garantizar la viabilidad de las explotaciones agrarias y ganaderas de Navarra”.
Geroa Bai había registrado una enmienda, finalmente no aceptada por UPN, en la que pedía al Gobierno central y a la Comisión Europea una Política Agrícola Común con una dotación “suficiente, sin recortes respecto a la actual, estableciendo políticas que garanticen el relevo en el sector y el mantenimiento de las actividades agrarias europeas”. Del mismo modo, reclamaba reforzar los controles fronterizos y habilitar mecanismos y recursos que “garanticen el cumplimiento” de la “cláusula espejo”. Además, exigía la “puesta en marcha efectiva de las cláusulas de salvaguarda” recogidas en el acuerdo con Mercosur, instaba al Ejecutivo navarro a crear un grupo de trabajo para estudiar el impacto del pacto, y urgía a tramitar “con la máxima celeridad” la Ley Foral de Calidad Alimentaria y la Ley Foral de Desarrollo Rural y Despoblación.
En cuanto a la moción del PPN, el texto expresaba su respaldo al sector primario de Navarra y su “claro rechazo” al acuerdo con Mercosur. Asimismo, pedía al Gobierno de Navarra aprobar “medidas en apoyo” al campo navarro que “ayuden a mejorar sus condiciones de trabajo, en especial la aprobación de una mejor fiscalidad”. Igualmente, instaba al Ejecutivo foral a “defender, ante la posible modificación de la PAC, principios de suficiente dotación económica y con ello se pueda orientar a un sector agrario productor de alimentos sanos y de calidad a precios razonables para garantizar su supervivencia”.
Vox, por su parte, registró una enmienda de adición, también rechazada, para pedir a los grupos del PP y del PSOE en el Congreso que “muestren su firme rechazo y oposición” a la firma del acuerdo con Mercosur y, al mismo tiempo, instar a los eurodiputados de ambas formaciones a votar en contra de su ratificación.
Amplio rechazo al acuerdo con Mercosur en la Cámara foral
El portavoz de UPN, Miguel Bujanda, ha denunciado que el pacto con Mercosur llega “después de haber debilitado al sector europeo durante 26 años, habernos llenado de costes extras y habernos quitado todo el poder de decisión y capacidad de competir”. A su juicio, “Mercosur amenaza la seguridad alimentaria de la población” y “no plantea una competencia entre iguales” sino con un modelo “antítesis de lo que los burócratas europeos nos han obligado durante décadas”. Bujanda ha señalado que el hecho de que el Parlamento Europeo haya remitido el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE refleja “dudas jurídicas serias” y ha calificado de “una huída hacia adelante sin ningún tipo de prudencia” la voluntad de “seguir adelante”.
El portavoz del PPN, Javier García, ha defendido que “ningún acuerdo comercial es bueno si se hace a costa de sacrificar a quienes nos dan de comer y quienes cumplen las normas”, alertando del riesgo para “la viabilidad de miles de explotaciones en Navarra y España”. Ha subrayado que los agricultores y ganaderos “están cumpliendo con los estándares más exigentes del mundo en materia sanitaria, en materia medioambiental y de bienestar animal” y ha advertido de que “no podemos permitir que se les pida competir en desigualdad frente a productos procedentes de países donde esas mismas exigencias no existen”. “Sólo apoyaremos el acuerdo si de verdad protege a los agricultores y ganaderos”, ha concluido.
Desde el PSN, Carlos Mena ha realizado una valoración favorable de un acuerdo “importante, estratégico para Europa, que abre mercados, refuerza relaciones y da estabilidad en un contexto internacional complicado”. Ha remarcado que “apertura comercial sí, pero nunca a costa del campo español ni del campo navarro” y ha sostenido que las cláusulas de salvaguardia “permitirán actuar cuando haya un riesgo para el mercado y reaccionar si hay una perturbación grave”.
El parlamentario de EH Bildu Adolfo Araiz ha censurado que “mientras la producción agrícola de la Unión Europea está sujeta a normas estrictas, los productos del Mercosur podrán competir en el mismo mercado sin cumplir requisitos comparables”. Según ha indicado, “esta asimetría crea una competencia estructuralmente desigual”. Además, ha considerado que las “cláusulas de salvaguardia” tendrán un efecto “limitado”, ya que “dependen de decisiones discrecionales de la Comisión Europea, no son automáticas ni jurídicamente vinculantes y no ofrecen garantías claras ni previsibilidad para quienes producen en la Unión Europea”.
En representación de Geroa Bai, Javier Ollo ha explicado que su grupo no rechaza de forma “frontal” el pacto ni lo respalda “a ultranza”, y ha apuntado que “como todo acuerdo de libre comercio” en el “contexto global” resulta “positivo”. Sin embargo, ha advertido de que “no podemos ser miopes ante la realidad e incertidumbre” del sector ante una “posible competencia desleal” y ha puesto el foco en las medidas de salvaguardia y en los compromisos de adoptar nuevas herramientas “ante posibles consecuencias negativas en cuanto a desequilibrio del mercado y una afectación directa en nuestro tejido productivo”.
Carlos Guzmán, de Contigo-Zurekin, ha reclamado al portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, una rectificación por haber trasladado la valoración “positiva” del Ejecutivo sobre el acuerdo con Mercosur y ha insistido en que no existe “una postura consensuada” entre los socios de gobierno. Ha apelado a realizar “una defensa total y cerrada” de los intereses “de nuestro sector primario” y ha rechazado un “modelo delirante de comercio alocado”.
Por último, Emilio Jiménez, de Vox, ha acusado a PP y PSOE de ser los “paladines” de un acuerdo “que arruinará explotaciones familiares, pondrá en riesgo nuestra seguridad alimentaria y convertirá el campo navarro en un cementerio agrario”. Ha advertido, además, de que el tratado supondrá un “suicidio colectivo para nuestro campo”.