Gimeno afirma que está “cerrada” la puerta a una “hipotética privatización” de la atención a la diversidad

Gimeno niega cualquier privatización en la atención a la diversidad y defiende el convenio con la Fundación Alegría frente a las críticas y dimisiones en el CREENA.

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El consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno, ha reiterado este viernes, tras la dimisión del equipo directivo del Centro de Recursos para la Equidad Educativa en Navarra (CREENA) por su desacuerdo con el convenio entre Educación y la Fundación Alegría, entidad especializada en autismo, que “la puerta de una hipotética privatización” de la atención a la diversidad “está cerrada”. Ha subrayado además que “existe un aval claro, y es que desde febrero de 2025 en que se firmó el convenio nadie ajeno al sistema, de la Fundación Alegría, ha sustituido a profesional alguno”.

Durante su comparecencia en comisión parlamentaria, Gimeno ha aludido a las manifestaciones de Ander Domblás, exdirector del CREENA, asegurando que se han realizado “sin rubor alguno” y “sin contrastar en la mayoría de las ocasiones”. Ha calificado de “auténtico bulo” que el departamento esté impulsando una privatización de la atención a la diversidad y ha considerado desproporcionado “generar una crisis por una 'discrepancia técnica' por un convenio firmado por el departamento de Educación con la Fundación Alegría, fundación cuyo objetivo es la atención al alumnado con trastorno del espectro autista, no parece dimensionado”.

A juicio del consejero, “se ha ido mintiendo e intentando provocar una crisis en el centro mediante la difusión de falsedades”. Ha insistido en que “todo ello, debido a una 'discrepancia técnica' con un convenio”, y ha defendido que se trata de “un convenio que respondió a una solicitud general de colaboración de los centros y las familias y que bajo ningún concepto esconde opción alguna de privatizar la atención a ese alumnado o suplantar a los profesionales docentes del sistema educativo público; jamás”.

Gimeno ha remarcado igualmente que “se puede discrepar de un convenio, pero decir que se privatiza la educación pública, y que los gregarios reafirmen esta cuestión lo califico como una reseña sin coste, una opinión política no solicitada, sin fundamento constructivo, lo que viene siendo simplemente una crítica gratuita”. Ha explicado que “las actuaciones contempladas en el convenio firmado con la Fundación Alegría quedan siempre supeditadas a la aprobación del departamento mediante una comisión técnica paritaria de seis miembros encargada de supervisar y autorizar cada caso concreto de intervención y siempre bajo demanda, cláusulas del convenio”.

El titular de Educación ha añadido que el acuerdo, “a pesar de su claridad y control público” y ante la disconformidad del equipo directivo dimisionario del CREENA, “atendiendo a su petición, estaba siendo sometido a contraste entre el propio departamento, la Fundación Alegría y el equipo directivo del CREENA, no de todo el CREENA, para acotar aún más el marco temporal de su vigencia y el control del departamento respecto a una posible intervención de profesionales de la Fundación Alegría”. Ha explicado que “es en ese marco de diálogo y trabajo conjunto que estaba en marcha cuando el ya exdirector del CREENA presentó su dimisión días atrás”.

Gimeno ha recalcado que “a día de hoy, ningún alumno o alumna con TEA ha sido atendido por profesionales ajenos al Departamento de Educación, ya que todas las necesidades se han ido atendiendo con recursos propios”. Ha precisado que “no se trata de sustituir a ningún profesional integrando a personas ajenas en las aulas, sino de sumar, de facilitar procesos formativos con especialistas para que el profesorado sea capaz de dar la atención necesaria a estos estudiantes”.

El consejero se ha preguntado asimismo “qué voluntad de diálogo existía por parte del dimitido exdirector del CREENA cuando se convoca un claustro, vulnerando el orden del día, comunicando públicamente la dimisión de forma simultánea a registrar la instancia de la misma y enviando una nota a los medios de comunicación”. Ha cuestionado que no se analizara el texto en el propio centro: “¿Por qué no se debate el convenio con el claustro del CREENA?, ¿por qué no se envía el convenio?, ¿a qué viene todo esto? ¿Semejante reacción por la simple firma de un convenio? Permítanme que lo dude”.

Posturas de los grupos parlamentarios

En el turno de intervención de los grupos, el portavoz de UPN, Pedro González, ha afirmado que mantiene “con bastante dudas”, aunque ha reconocido que “no tengo nada que objetar a la profesionalidad, a la posibilidad de aportar valor, a la intención de la Fundación Alegría de beneficiar al alumnado con TEA, a sus familias, incluso a la capacidad del propio sistema educativo para mejorar la atención a ese alumnado”. A su entender, “no se le han discutido los recursos, sino que este equipo dimite porque se ha roto un modelo consensuado que lleva 35 años funcionando en Navarra”.

El socialista Kevin Lucero ha señalado que “ha quedado meridianamente claro que se ha intentado convertir una discrepancia técnica en una crisis política”. En su opinión, “se ha alimentado un ruido con falsedades y con intención explícita de provocar crisis alrededor del centro y del sistema de atención a la diversidad”, y ha añadido que “se ha intentado colar la idea de que se está privatizando la atención a la diversidad por un convenio y aquí no hay privatización, lo que hay es una política de refuerzo de lo público”.

Desde EH Bildu, Eneka Maiz ha indicado que “seguimos teniendo muchas dudas” y ha reprochado al consejero su tono, al considerar que “ha puesto en marcha el ventilador, repartir culpas, menosprecios, ha criticado a personas que han pasado por esta comisión y un consejero no debería expresarse en estos términos”. Ha puntualizado que “no nos preocupa tanto que se haya firmado un convenio en determinados términos con los resquicios que pueda haber, sino que nos preocupan las maneras que se han utilizado”.

La parlamentaria de Geroa Bai, Itxaso Soto, ha manifestado que “por un momento me ha parecido más estar en un discurso de campaña electoral que en una comparecencia sobre el CREENA” y ha advertido de que, a su juicio, “la firma de este convenio supone una discriminación para el resto del alumnado que sufre cualquier discapacidad y que se encuentra en el sistema educativo navarro, porque el convenio firmado con la Fundación Alegría permite la entrada en el aula de un representante de dicha asociación para brindar el apoyo educativo al alumnado que sufre TEA exclusivamente”.

Por su parte, Javier García, del PPN, ha calificado la situación como “se trata de un escándalo político de primera orden” que “ha conllevado a la dimisión en bloque del equipo directivo del CREENA, un hecho sin precedentes en Navarra”. Ha reconocido que “el convenio que firman no lo entiendo a pesar de sus explicaciones” y ha reprochado a Gimeno que “su actitud dista mucho de la que corresponde a un consejero de Educación, que tenía que venir a generar una solución”.

El portavoz de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, ha defendido que “tenemos que aspirar a que, con recursos públicos, desde la Administración pública se garantice la atención a todas las necesidades educativas que existan en el aula” y ha admitido, sobre el acuerdo con la Fundación Alegría, que “el proceso de negociación y de firma, a la vista de la polémica, si se hubiese desarrollado de otra manera, quizás nos hubiese evitado llegar a este punto”. En su opinión, “el convenio, cuando menos, podría ser mejorable”.

Finalmente, Emilio Jiménez, de Vox, ha trasladado al consejero que “su vehemencia no nos ha convencido” y ha añadido que “está demostrando poca habilidad y nula empatía”. Ha recalcado que “el tercer sector no puede ser sustitutivo de lo público en el ámbito de protección de los más vulnerables, alumnado con discapacidad y necesidades específicas”, para subrayar que la función del tercer sector “debe ser complementaria y no sustitutiva”.