El consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno, ha sostenido que “avanzar en la derogación” de la ley que “blinda” los contratos del profesorado de religión, tal y como recogen la proposición de ley registrada por PSN y Contigo-Zurekin, supone “avanzar hacia la vanguardia educativa”. Ha insistido en que esta modificación normativa no implicará “despedir” a ningún docente, sino “adecuar” sus contratos a la “carga lectiva” que asume cada profesor.
Durante el pleno del Parlamento de Navarra, en respuesta a una pregunta del PSN, Gimeno ha afirmado que “como socialista creo que la religión debe estar fuera de las escuelas”, aunque ha precisado que, como consejero, debe “tener en cuenta la legislación y el respeto a todas las leyes”.
El responsable de Educación ha detallado que en el curso 2025-2026 “se están pagando 1.020 horas de religión que no se imparten”, lo que supone un coste superior a 2,1 millones de euros, algo que ha calificado de “no razonable”. Ha subrayado que su obligación es “velar por la eficiencia y eficacia de los recursos públicos” y ha reiterado que la derogación de la ley foral que “blinda” estos contratos, a la que ha tildado de “desigual, injusta y discriminatoria, puede liberar para 2027 una serie de fondos para modernizar la Formación Profesional, la educación Infantil, Primaria y Secundaria”.
Gimeno ha vuelto a recalcar que “no se va a despedir a ningún profesor de religión” y que “se va a modificar los contratos para adecuarlos a la carga lectiva que tenga cada docente”.
En relación con la reorganización del sistema, ha avanzado que el Departamento de Educación “está a punto de aprobar” el reglamento orgánico que “va a trasladar una nueva arquitectura a los centros educativos”. Una vez entre en vigor, el departamento iniciará la elaboración del decreto foral de jornada y horario, “que obviamente habrá que trasladar y negociar con las organizaciones sindicales”.
El consejero ha añadido que, en los próximos tres años, se jubilarán 27 profesores de religión, de modo que permanecerán en el sistema educativo 101 docentes. También ha rechazado que este colectivo tenga vetado el acceso a las Ofertas Públicas de Empleo y ha recordado que “unos 50 docentes se han presentado a pruebas objetivas” en los últimos años.
De este modo, Carlos Gimeno ha vuelto a defender que “avanzar en la derogación” de la ley que “blinda” los contratos del profesorado de religión es “avanzar hacia la vanguardia educativa” y atender las “prioridades” de su departamento para “establecer un nuevo cambio de época que la educación navarra va a necesitar en los próximos años”.
Por otro lado, la portavoz del PSN, Ainhoa Unzu, ha justificado la supresión de la ley foral “porque no es justa, equitativa ni una buena gestión de los recursos públicos” y porque “la religión no puede ser una excepción de manera permanente”. Ha recalcado que “no es ir contra nadie ni una descalificación profesional” y ha añadido que “no va de sectarismo sino de aconfesionalidad y de defender la educación pública laica, respetuosa con todas las creencias, pero basada en criterios científicos, pedagógicos y de equidad”.
En el debate también ha intervenido el portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, quien, al hilo de otra cuestión planteada en el pleno, ha respondido al consejero que “si esto va de aconfesionalidad y de eliminar la religión de las aulas, cuente con nosotros, no tenga ninguna duda en hacerlo”. No obstante, ha advertido de que, si el núcleo del asunto es laboral, “lo primero que tenía que haber hecho antes de precipitar esta proposición de ley es habernos dado los datos que está dando hoy aquí y que nos trasladó, por cierto, el martes”. “Con eso podremos analizar y, en su caso, podremos abordar un diálogo, que yo creo que es lo que tiene que hacer usted con nosotros y también con los docentes”, ha concluido.