El consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Óscar Chivite, ha explicado este jueves en el Parlamento foral que “sólo falta un 15% de excavación” para completar la conexión entre las dos bocas del túnel de Belate, en la carretera N-121-A.
En una interpelación planteada por el PPN en el pleno, Chivite ha defendido que “las infraestructuras de Navarra no solamente están en buen estado sino en pleno rendimiento” y ha remarcado que “la hoja de ruta en nuestra política de inversión es muy clara, reactivar lo que durante años ha estado parado al margen de las prioridades de otros gobiernos”. El consejero ha repasado el estado de diversas carreteras y ha subrayado que “estamos consiguiendo dar un fuerte impulso a los grandes proyectos estratégicos de la Comunidad foral de Navarra”.
En relación directa con el túnel de Belate, ha detallado que “a día de hoy, gracias a un equipo de más de 200 personas, se han excavado 2.300 metros del nuevo túnel y solo falta un 15% de excavación para la unión de las dos bocas”. Ha añadido que “la cantidad de agua y la calidad del terreno son un reto diario al que hace frente un equipo profesional que construye el futuro de Navarra”, y ha invitado a los grupos parlamentarios a visitar las obras para que “sean conscientes de las condiciones de ejecución y de la dimensión de esta gran infraestructura”.
Chivite ha informado igualmente de la situación del tramo entre los túneles de Belate y Almándoz, con una inversión prevista de 15,9 millones y un plazo de ejecución de 20 meses, donde “en este momento se ejecutan trabajos previos como son la implantación de los recursos de obra y movimientos de tierra en la zona de ejecución”. Sobre Almándoz, ha indicado que “el proyecto de Almándoz sigue su trámite, con continuas adecuaciones técnicas y mejoras” y que “el reto es licitar las obras lo antes posible para dar continuidad a uno de nuestros propósitos de legislatura”.
También ha aludido a la N-121-A para señalar que “las máquinas excavan el terreno para construir la variante de Burutain” y que con esta actuación “ponemos solución a una demanda histórica de las y los vecinos de la localidad, que se verán libres del intenso tráfico con el que conviven cada día”. Asimismo, ha recordado que el Ejecutivo navarro prevé suprimir los peajes a vehículos ligeros en la AP-15 en 2029 y que este mismo año desaparecerán en la AP-68.
El debate se ha extendido al modelo de financiación viaria. El portavoz del PPN, Javier García, ha centrado su intervención en la decisión del Gobierno foral de aplicar peajes al tráfico pesado en las vías de alta capacidad, una medida que ha descrito como una “clara imposición” adoptada sin “el consenso previo con las organizaciones del transporte”. Ha sostenido que “los peajes básicamente son un modelo recaudatorio que sustituye a la mala gestión de un Gobierno, que no es capaz de invertir en mejorar y conservar nuestras carreteras”, y ha calificado como “chiringuito” a la empresa pública Nafarbide, responsable de la gestión de carreteras.
El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha criticado que “lo único que saben hacer en el Gobierno es subir impuestos” y ha comparado la situación actual con etapas anteriores, asegurando que “antes las carreteras navarras estaban mejor mantenidas y pagábamos menos impuestos. Ahora pagamos más impuestos y las carreteras navarras están en peor estado”.
Desde el PSN, el parlamentario Javier Lecumberri ha apuntado que su grupo “no tiene ningún problema en hablar de peajes” y ha cuestionado “¿Cuál es el modelo de la derecha en peajes? ¿El modelo de la autopista privada que pagamos entre todos para bajar a Tudela? ¿El modelo de la autopista con peajes en sombra, con los que pagamos 100 millones todos los navarros en la autovía a Logroño y en la autovía a Sangüesa? El modelo que no les gusta es el de que paguen peajes los vehículos pesados, que son los que producen los desperfectos en las autovías. Más del 90% de los vehículos pesados que pasan por Navarra no son navarros, son de paso”.
El representante de EH Bildu, Mikel Zabaleta, ha planteado que “se debe realizar una reflexión general sobre las infraestructuras” y ha abogado por que “hay que dejar a un lado las prioridades mercantilistas y pasar a unas prioridades cuyo objetivo sea desarrollar unas infraestructuras con visión social y que se adapten a la crisis climática”. En su opinión, “tenemos que pasar de proyectos megalómanos a un modelo que ponga a las personas en el centro”.
Por parte de Geroa Bai, Pablo Azcona ha defendido que “se necesitan nuevos modelos de financiación para poder llevar adelante las necesidades de conservación de infraestructuras de la red de carreteras de Navarra, porque el anterior modelo no ha funcionado”, recordando que el plan de carreteras previo tuvo una inejecución del 92% debido a que el Gobierno “no tenía dinero para hacerlo”.
El portavoz de Contigo-Zurekin, Miguel Garrido, ha remarcado que “el modelo de la derecha era sangrar a la ciudadanía de la Ribera con el peaje de la AP-15 y sangrar al conjunto de la ciudadanía navarra con los peajes en sombra que ha costado el triple de lo que costaban las carreteras, un modelo absolutamente fallido, frente a un modelo que va a apostar por la gratuidad y que van a pagar quienes realmente deterioran las carreteras y quienes ganan dinero con ellas también”.
Finalmente, el portavoz de Vox, Emilio Jiménez, ha denunciado que existe “una falta de mantenimiento durante estos años y un total abandono de inversiones preventivas” en la red viaria, y ha descrito un escenario con “una señalización insuficiente, carriles estrechos e inadecuados, y sin áreas de descansos esenciales”.