Ampliación | El número dos de Emergencias en la dana atribuye el retraso del ES-Alert a la espera del visto bueno político

El subdirector de Emergencias valenciano atribuye el retraso del ES-Alert en la dana a la falta de autorización política y a una escasa percepción de la gravedad.

5 minutos

Ampliación | El número dos de Emergencias en la dana atribuye el retraso del ES-Alert a la espera del visto bueno político

Ampliación | El número dos de Emergencias en la dana atribuye el retraso del ES-Alert a la espera del visto bueno político

Comenta

Publicado

5 minutos

Más leídas

El subdirector de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Jorge Suárez, ha detallado este lunes en el Congreso las razones del retraso en el envío del ES-Alert a la ciudadanía durante la mortífera dana que causó 230 fallecidos en la provincia de Valencia. Ha recalcado que el aviso masivo no podía emitirse sin el permiso expreso de los responsables políticos y ha señalado que se produjeron discusiones sobre el riesgo de generar “alarmismo” con ese mensaje.

“Somos funcionarios y teníamos muy claro que no se podía mandar hasta que no tuviéramos la afirmación de la dirección general”, ha declarado ante la comisión del Congreso que analiza la gestión de la tragedia, subrayando que permanecieron “esperando” a recibir instrucciones “para poder tomar la decisión” de activar el sistema.

Según ha indicado, “hay decisiones técnicas que están protocolizadas, pero hay otras que nunca se va a tomar por parte de la dirección técnica sin la autorización de la dirección del plan de emergencias”, responsabilidad que recaía en la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas. Ha remarcado además que el plan de protección civil es “muy claro” respecto a las “jerarquías”.

Primer intento de aviso a las 17.15 en Utiel-Requena

Suárez, el funcionario de mayor rango presente en el Cecopi aquel día, ha rememorado que a las 17.15 planteó por primera vez el envío de un mensaje masivo al comprobar que ya había personas refugiadas en los tejados en la zona de Utiel-Requena. Más tarde, a las 17.38, volvió a proponerlo después de que la Confederación Hidrográfica del Júcar advirtiera del riesgo de rotura de la presa de Forata, con posibles crecidas de hasta siete metros.

El subdirector elaboró un primer texto que aconsejaba a la población situarse en zonas elevadas y permanecer atenta a nuevos avisos. Sin embargo, hacia las 18.19 se acordó otra versión, en la que se instaba a la gente a quedarse en sus casas y a informarse solo a través de canales oficiales, omitiendo la referencia a las zonas altas. Ha precisado que fue José Miguel Basset, exinspector jefe del Consorcio de Bomberos de Valencia, quien consideró que la redacción inicial podía resultar “demasiado alarmista” y provocar “estampidas”.

Ha añadido que durante toda la reunión del Cecopi Pradas insistió en que las decisiones fueran “consensuadas”, que consultó a la Abogacía del Estado sobre el uso del verbo “permanecer” y que llegó a citar sentencias relativas al confinamiento por el Covid cuando se debatía si la dirección del plan de emergencias tenía capacidad para “limitar movimientos de la población”.

Suspensión del Cecopi y orden de envío del ES-Alert

El compareciente ha asegurado desconocer por qué Pradas decidió interrumpir el Cecopi durante unos 45 minutos precisamente cuando “ya se indicaban las perspectivas más catastróficas sobre la presa de Forata”. Ha matizado, no obstante, que no se produjo un vacío de mando porque durante ese tiempo continuaron en contacto telefónico. También ha explicado que la sesión telemática se mantuvo abierta, ya que él prefirió no cerrarla para evitar posibles problemas técnicos al retomarla.

En ese contexto, ha explicado que sobre las 18.10 se llegó a organizar una videoconferencia con los alcaldes de los municipios que se quería alertar, una iniciativa propuesta por los “cargos políticos”, aunque finalmente los regidores no lograron conectarse.

Finalmente, a las 19.50 recibieron la orden de enviar el ES-Alert. Pasaron unos 20 minutos hasta que el texto se cargó en la plataforma, tras incorporar las correcciones en valenciano sugeridas por el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, un aspecto sobre el que Suárez ha preferido no profundizar. El mensaje se lanzó a las 20.11. “Hubo una demora excesiva”, ha reconocido.

Ha señalado que, desde las 17.30, toda la atención se centró en Forata y que a las 19.30 ya eran conscientes de que los efectos del temporal se extenderían prácticamente a toda la provincia de Valencia.

Foco en Forata y ausencia de datos sobre el Barranco del Poyo

Suárez ha desvelado que en la reunión del Cecopi prácticamente solo se abordó la situación de Forata y que no se trató el caso del Barranco del Poyo, a pesar de que a las 18.43 la Confederación del Júcar informó de la inundación en la rambla del Poyo. Ha calificado esa comunicación de “relevante”, pero ha explicado que no les llegó porque estaban volcados al “200%” en la presa, lo que, a su juicio, condicionó la toma de decisiones.

“No se habló de esto en el Cecopi. No se llegó a plantear”, ha reiterado. Ha admitido, en cambio, que ese barranco sí se mencionó por la mañana en el centro de L'Eliana, antes de constituir el Cecopi, en relación con la “alerta hidrológica”, aunque entonces la información no hacía prever lo que posteriormente sucedió.

El subdirector ha afirmado que no puede determinar si se habrían salvado vidas de haberse difundido el ES-Alert entre las 18.30 y las 19.45 y ha reconocido que el sistema nacional de Protección Civil “no estaba preparado para lo que ocurrió”.

Tampoco ha querido valorar si el fallo estuvo en las decisiones técnicas o en las políticas, alegando que la respuesta no puede simplificarse. Sí ha querido destacar el trabajo del personal técnico que, según ha remarcado, “llegaron donde pudieron llegar”.

Defiende que actuó “proactivo” y sin plena conciencia del alcance

Tras su exposición, y cuestionado directamente por qué no se envió antes el ES-Alert, Suárez ha aludido a “una serie de factores” que no ha concretado, ha apuntado que “posiblemente no había conciencia de la gravedad” y ha insistido en que él siempre fue “proactivo”, citando como ejemplo el intento de organizar una videoconferencia con los alcaldes.

Asimismo, ha evitado “juzgar” si el expresident Mazón tendría que haber acudido antes al Cecopi o si su presencia habría permitido reaccionar con mayor rapidez. Ha recordado que compareció ante la prensa tras la llegada del president a L'Eliana. Mazón afirmó entonces que no sabía que ya hubiera fallecidos, mientras que él ya estaba convencido de que los había.

En otro momento, ha relatado que el entonces presidente de la Generalitat le pidió una estimación del posible número de víctimas mortales y que, a partir de los datos de desaparecidos, calculó que podrían ser entre 200 y 300 personas, aunque teniendo en cuenta también que muchos teléfonos no funcionaban. Ha asegurado que en las primeras horas ya tenía la “seguridad absoluta” de que habría muertos, pero que nunca imaginó que se alcanzaría la cifra final.

Suárez, que ha dicho no ver inconvenientes en que a partir de ahora se graben las reuniones del Cecopi, ha reconocido que no recibieron “suficiente información analizada del impacto” de lo que estaba ocurriendo. “No creo que nadie de los que estuviéramos allí fuéramos conscientes de la realidad del impacto que podía tener ese riesgo ya fuera por la información que teníamos o por la formación de cada uno”, ha admitido.

Aunque ha recalcado que “la seguridad absoluta” es inalcanzable, ha defendido la necesidad de extraer lecciones de emergencias como la dana, especialmente en una comunidad como la Valenciana, que, según le comentó en su día un experto europeo, es un “supermercado de riesgos”, con presas, zonas sísmicas, transporte de mercancías peligrosas, una central nuclear, riesgo de maremotos y los incendios forestales más graves que se han registrado nunca en España.