Compromís ha registrado alegaciones contra el anteproyecto de Ley del Suelo impulsado por el PP en Les Corts, al entender que “elimina controles clave, facilita la construcción en suelo no urbanizable y merma la capacidad de los ayuntamientos para defender sus propios modelos de ciudad”.
“Esta ley no ordena el territorio ni protege a la gente: expone a la ciudadanía a riesgos futuros que sufriremos en el País Valencià. Estamos ante una política absurda que expone a la gente al riesgo en lugar de protegerla”, denuncia la portavoz adjunta y de Medio Ambiente de la coalición valencianista, Paula Espinosa.
Para la formación, el texto del PP modifica los pilares básicos de la ordenación del territorio y del urbanismo, hasta el punto de que “esta ley ignora el contexto de emergencia climática que vivimos e ignora las obligaciones públicas de controlar el mercado y la garantía del derecho de una vivienda digna y asequible”.
Según critica Compromís, la propuesta legislativa “demuestra que Carlos Mazón y Juanfran Pérez Llorca [“expresident” y “president” de la Generalitat] defienden los mismos intereses buscando provocar un cambio de paradigma urbanístico que desplaza a la administración en el control del suelo y antepone los intereses privados sobre las políticas urbanísticas”.
“No entendemos como después de haber sufrido una dana, después de una terrible crisis habitacional, cómo es posible que el modelo de Pérez Llorca se parezca tanto al modelo de Mazón; un modelo especulativo en toda su profundidad. Está dando barra libre a un modelo territorial al servicio de los intereses privados y no afronta de manera seria los retos del cambio climático”.
La coalición alerta de que “la futura ley concebida por el PP elimina controles clave e informes preceptivos que eran una garantía de seguridad territorial y ambiental”, además de “facilitar la construcción en suelo no urbanizable convertir instrumentos excepcionales en vías ordinarias de transformación del territorio (PIA y DIC) y debilitar el planeamiento urbanístico municipales y la capacidad de los ayuntamientos para defender su modelo de ciudad”.
“Descarta reubicar áreas inundables” y limita la prevención
Entre las objeciones planteadas, Compromís subraya que la normativa “abandona la concepción preventiva del riesgo a la hora de acondicionar usos del suelo e incluso descarta la posibilidad de reubicar áreas urbanas en riesgo de inundación en otras zonas no inundables, a pesar de la dana sufrida en 2024”.
“Esta ley, en última instancia, lo que hace es debilitar la capacidad de los ayuntamientos para defender sus propios modelos de ciudad. Todo esto se hace en medio de una emergencia climática y se ignoran completamente las lecciones que deberían haberse aprendido de la dana. En lugar de reforzar la prevención y la precaución ante el riesgo, el Consell reduce garantías”, insiste la coalición.
Asimismo, advierte de que el anteproyecto no incorpora herramientas eficaces para asegurar el acceso a una vivienda digna y asequible, de modo que “se persigue perpetuar un urbanismo que responde a un modelo de inversión, de segunda residencia o de usos especulativos del litoral”.
Por otra parte, Compromís reprocha que los plazos fijados para presentar alegaciones han sido demasiado breves y no han permitido una deliberación social amplia. Igualmente, lamenta que el nuevo marco “acaba con la perspectiva de género a la hora de planificar los espacios urbanos, iniciativa con la que la Comunidad Valenciana fue pionera, y abandona las políticas de reutilización y regeneración de suelo”.