Juan Maeso fue un anestesista que trabajó en varios hospitales de Valencia entre finales de los años 80 y los 90. Su nombre quedó marcado en la historia judicial española tras ser considerado el responsable de un contagio masivo de hepatitis C que afectó a 275 pacientes.
El caso se convirtió en el mayor brote de transmisión hospitalaria de esta enfermedad registrado en España.
Cómo se descubrió el caso: un patrón anómalo de infecciones
El origen del caso se sitúa en 1998, cuando comenzaron a detectarse múltiples infecciones de hepatitis C en distintos centros sanitarios. Los contagios se registraron en:
- Hospital La Fe
- Casa de Salud
- Clínica Quirón
- Virgen del Consuelo
La investigación determinó que todos los casos tenían un origen común.
Qué ocurrió: la práctica que provocó los contagios
Durante el juicio se concluyó que el anestesista se inyectaba parte de los anestésicos que debía administrar a los pacientes y reutilizaba el material. Esa práctica fue considerada la vía de transmisión del virus.
Peritos en genética demostraron que los virus presentes en los pacientes tenían el mismo origen, lo que llevó a identificar a Maeso como la “fuente única” del brote.
El macrojuicio: uno de los más complejos en España
El proceso judicial comenzó en 2005 y fue uno de los más extensos del ámbito sanitario. El sumario superaba los 22.000 folios, participaron 153 abogados, declararon más de 600 testigos y fue necesario habilitar una sala especial en la Ciudad de la Justicia de Valencia para poder celebrar el juicio.
La condena: 1.933 años de prisión
En 2007, la Audiencia de Valencia condenó a Juan Maeso a 1.933 años de prisión. La sentencia también estableció indemnizaciones superiores a 20 millones de euros, con la Generalitat como responsable civil subsidiaria. En 2009, el Tribunal Supremo confirmó la condena.
Prisión y salida en libertad condicional
Maeso cumplió más de 15 años de prisión. En 2023 salió en libertad condicional debido a su estado de salud, después de haber pasado previamente al tercer grado. Su situación médica fue empeorando progresivamente hasta su fallecimiento en 2026 a los 84 años.
Un caso que marcó la sanidad española
El caso Maeso tuvo un impacto profundo en el sistema sanitario y en los protocolos de seguridad hospitalaria. Puso en evidencia la necesidad de reforzar controles en el uso de material médico, así como los mecanismos de supervisión interna en hospitales. También abrió un debate sobre la responsabilidad institucional en este tipo de casos.
La muerte del anestesista reabre el interés por un caso que marcó a cientos de víctimas y a sus familias.