La autonomía estratégica se construye
El presidente de Indra, Ángel Escribano, ha defendido este martes la necesidad de que Europa “fabrique su propia independencia” en una tribuna publicada en El Mundo, donde plantea que la autonomía estratégica no se decreta, sino que se construye desde la industria y la tecnología.
En su artículo, Escribano sostiene que la independencia europea no puede limitarse a declaraciones políticas en Bruselas, sino que debe traducirse en capacidades industriales reales: defensa, digitalización, energía y control tecnológico.
De la dependencia energética a la vulnerabilidad tecnológica
El presidente de Indra advierte de que sustituir una dependencia por otra -en referencia al aumento de importaciones energéticas desde Estados Unidos tras la reducción del suministro ruso- no equivale a soberanía estratégica.
En la tribuna, Escribano recuerda que Indra cerró 2024 con 4.843 millones de euros de facturación y 278 millones de beneficio neto, además de una posición de caja neta positiva. En el primer semestre de 2025 superó los 2.450 millones de ingresos y los 215 millones de beneficio.
Según el presidente del grupo, esta fortaleza de Indra permite invertir en programas europeos de defensa, asumir riesgos tecnológicos y reforzar capacidades propias.
Talento y cadena industrial como ejes
Con más de 61.000 profesionales, Indra subraya en el artículo la importancia de atraer talento tecnológico y reforzar la cadena de suministro, especialmente las pymes industriales vinculadas a programas estratégicos.
El mensaje llega en un momento en el que varios gobiernos europeos aceleran sus planes para reforzar la industria de defensa y reducir vulnerabilidades tecnológicas.