La Comisión Europea analiza la posibilidad de relajar ciertas normas de competencia y fusiones para fomentar la creación de grandes conglomerados europeos de Defensa, capaces de competir a nivel global con gigantes estadounidenses y chinos, según ha señalado el comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius.
Durante su intervención, Kubilius destacó que la actual fragmentación del sector militar en Europa limita la capacidad de las empresas locales para aprovechar plenamente el mercado único y competir internacionalmente. “Estoy a favor de que los europeos puedan fusionar sus empresas o ampliar su industria. Apoyaré cualquier cambio necesario para que nuestras compañías crezcan sin miedo a convertirse en grandes grupos capaces de competir globalmente”, aseguró.
Facilitar operaciones como la que Indra planea en España
La medida podría facilitar operaciones como la que Indra planea en España, destinada a consolidar el sector de Defensa y generar un “campeón europeo” que combine recursos y tecnología avanzada. Kubilius subrayó que este tipo de integración industrial permitiría optimizar inversiones, acelerar el desarrollo tecnológico y reforzar la capacidad estratégica del continente.
El comisario recordó además que informes recientes sobre competitividad europea muestran que la primera empresa del continente en Defensa, la italiana Leonardo, ocupa solo el puesto 13 a nivel mundial. “Está bien que estemos en el puesto 13 y no en el 25, pero ¿por qué no en el número 2 o incluso en el número 1?”, reflexionó.
La iniciativa forma parte de un debate más amplio en Bruselas sobre la necesidad de reforzar la autonomía estratégica de la Unión Europea en sectores críticos como la Defensa, el espacio y la tecnología, especialmente en el contexto geopolítico actual tras la guerra de Ucrania y el aumento de tensiones internacionales.
Kubilius enfatizó que la consolidación industrial europea busca superar un modelo basado en múltiples proyectos nacionales, que a menudo duplican esfuerzos y reducen economías de escala. “Dado que nuestros mercados de Defensa están muy fragmentados, nuestras industrias no pueden aprovechar el gran tamaño del mercado europeo para desarrollar su competitividad global”, concluyó.