Dinamarca encarga cinco nuevos buques para blindar Groenlandia y reforzar su industria naval

El Gobierno danés amplía su programa de patrulleros árticos con una estrategia industrial que busca garantizar soberanía, seguridad y capacidad productiva propia

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Mapa geopolitico del Ártico | Europapress

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Copenhague ha decidido dar un salto cualitativo en su política de defensa marítima. El Ministerio de Defensa de Dinamarca ha confirmado la construcción de cinco nuevos buques de patrulla destinados a operar en aguas árticas, un encargo que no solo persigue reforzar la vigilancia de Groenlandia, sino también consolidar la industria naval nacional.

Apuesta por una producción naval 100% danesa

El ministro de Defensa, Troel Lund Poulsen, ha explicado que el programa se articulará a través de varias instalaciones productivas repartidas por el país, con una planta de ensamblaje final en Frederikshavn. Según el Gobierno, esta fórmula permitirá fortalecer la posición de Dinamarca en la construcción naval y asegurar, a largo plazo, la autonomía industrial y logística de su Armada.

El Ejecutivo reivindica así el papel del país como nación marítima con tradición histórica en el transporte y la construcción naval, en un momento de creciente competencia estratégica en el Ártico.

Nuevos buques para relevar la flota actual 

Aunque Defensa no ha detallado todavía ni los costes ni el calendario exacto del proyecto, sí ha avanzado que los nuevos buques deberían entrar en servicio en torno a 2030. Su llegada permitirá sustituir progresivamente a las actuales unidades de las clases Thetis y Knud Rasmussen, que operan hoy en misiones de patrulla en aguas frías.

Las futuras plataformas estarán específicamente diseñadas para el entorno ártico y contarán con mayores capacidades que las previstas inicialmente en los planes del Gobierno.

La geopolítica del Ártico

El anuncio se enmarca en un plan más amplio de modernización de la Armada danesa, presentado el pasado año, que incluye la adquisición de nuevas fragatas y hasta 21 buques adicionales de distinto cometido. Este refuerzo militar se produce en un contexto de tensiones geopolíticas crecientes en torno a Groenlandia, intensificadas tras las pretensiones expresadas en su día por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Para Copenhague, la defensa de sus territorios árticos exige no solo más medios, sino también capacidad propia para fabricarlos, mantenerlos y sostenerlos operativamente.

Del plan de tres buques al salto a cinco 

Antes de este anuncio, Dinamarca había planteado la adquisición de tres patrulleros árticos dentro de un programa que inicialmente contemplaba buques polivalentes. Sin embargo, la evolución del escenario estratégico ha llevado al ejecutivo danés a optar por plataformas más robustas y especializadas, capaces de operar helicópteros y otros sistemas, tripulados o no, frente a las costas de Groenlandia.

El informe de Deloitte, clave

La decisión final de construir cinco buques y hacerlo mediante una producción descentralizada en territorio nacional se apoya en un análisis encargado a la consultora Deloitte. El informe concluyó que esta fórmula resulta la más eficiente y rentable, al tiempo que refuerza la industria danesa y reduce dependencias externas.

Con este movimiento, Dinamarca consolida una estrategia que combina defensa, industria y soberanía en uno de los escenarios más sensibles del tablero internacional.