El Gobierno prepara la evacuación de los militares desplegados en Irak ante el agravamiento del conflicto en Oriente Medio tras la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero.
Fuentes del Ministerio de Defensa, dirigido por Margarita Robles, han confirmado que la medida responde al empeoramiento de la situación de seguridad en la zona, en un contexto marcado por ataques y represalias que amenazan directamente a las tropas internacionales.
De hecho, el Ejecutivo ya dio un primer paso el pasado domingo al ordenar la “reubicación temporal” del Grupo de Operaciones Especiales desplegado en territorio iraquí, ante la imposibilidad de continuar con sus misiones. Según Defensa, todos los efectivos se encuentran actualmente en lugares seguros y sin incidentes.
Un despliegue de 300 militares en un escenario cada vez más inestable
España mantiene en Irak a cerca de 300 efectivos de las Fuerzas Armadas, distribuidos en distintas misiones internacionales. Entre ellas destaca la operación Inherent Resolve, activa desde 2014 en la lucha contra el Estado Islámico, así como la misión de la OTAN en Irak (NMI), centrada en tareas de asesoramiento y formación.
Además, el contingente español participa en unidades de protección y apoyo organizadas por la Alianza Atlántica, lo que convierte a España en uno de los actores relevantes dentro del despliegue internacional en el país.
El redespliegue de tropas se ha realizado en coordinación con las autoridades iraquíes y con la coalición internacional, en un intento de minimizar riesgos sin romper el compromiso estratégico con la estabilidad de Irak.
La OTAN ajusta su presencia y España aplaza su liderazgo
En paralelo, la OTAN ha confirmado que está revisando su postura en Irak y adaptando su misión a la nueva realidad de seguridad. La portavoz de la organización ha señalado que estos ajustes se están realizando en estrecha coordinación con los aliados, aunque sin ofrecer detalles por motivos de seguridad.
La situación tiene especial relevancia para España, ya que estaba previsto que asumiera el liderazgo de la misión de la OTAN en Irak a partir del próximo mes de mayo. El teniente general Ramón Armada debía relevar al actual mando francés en una misión en la que España es el país que más efectivos aporta, con alrededor de 170 militares.
Sin embargo, el deterioro del contexto regional pone en cuestión este relevo y evidencia hasta qué punto la escalada del conflicto está alterando los planes estratégicos de la Alianza.
La decisión de preparar la evacuación se produce tras varios episodios de violencia en la región, entre ellos el reciente ataque con drones que costó la vida a un militar francés en el Kurdistán iraquí, un hecho que ha incrementado la preocupación entre los aliados internacionales.