Indra ha desplegado ante las empresas del sector de defensa su hoja de ruta industrial más ambiciosa de los últimos años: cerca de 800 millones de euros en inversión destinados a nuevas fábricas, ampliaciones productivas y un macrocomplejo tecnológico que reforzará su capacidad como empresa tractora del ecosistema nacional.
El anuncio, realizado por el presidente de la compañía, Ángel Escribano, en un encuentro con la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Aeronáutica y Espacio (TEDAE), marca un paso decisivo en la estrategia para consolidar una base tecnológica e industrial de defensa plenamente española.
“No vamos a dejar a nadie atrás”, aseguró Escribano, que defendió un modelo de colaboración amplia para incorporar al mayor número posible de empresas nacionales a los Programas Especiales de Modernización (PEM).
400 millones en fábricas y 371 millones en un nuevo Indra Technology Hub
En cifras concretas, la compañía prevé invertir hasta 400 millones de euros en los próximos dos o tres años en nuevas instalaciones industriales, ampliaciones y medios productivos. A esa cantidad se suman más de 371 millones destinados al futuro Indra Technology Hub, un macrocomplejo tecnológico cuya ubicación se estudia en Madrid.
El objetivo es claro: reforzar capacidades propias, ganar autonomía industrial y escalar tecnológicamente en un contexto europeo marcado por el aumento del gasto en defensa.
El despliegue territorial ya está en marcha. Indra ha impulsado nuevas instalaciones en Asturias, Galicia y Andalucía, y estudia ampliaciones en comunidades como Valencia o Cataluña. En Gijón, la compañía trabaja para convertir su centro en una de las fábricas de vehículos terrestres más avanzadas de Europa.
Liderar los PEM y reforzar la soberanía tecnológica
Escribano subrayó que los Programas Especiales de Modernización son “el mejor vehículo” para fortalecer el tejido industrial nacional y generar empleo cualificado en distintas regiones.
La estrategia no se limita a la producción. El presidente de Indra defendió que España debe asumir un papel más relevante y autónomo en el nuevo mapa europeo de la defensa, contribuyendo de forma real a la autonomía estratégica tanto nacional como comunitaria.
“Es necesario cambiar la cultura de colaboración”, afirmó, insistiendo en que el liderazgo en programas complejos exige integrar talento, proveedores y capacidades de todo el ecosistema.
Indra Land Vehicles y más de 3.000 empleos vinculados a nuevos programas
Durante el encuentro también intervino Frank Torres, director general de Indra Land Vehicles, la nueva unidad especializada en vehículos terrestres. Según detalló, la compañía está implementando ya programas que implican carga de trabajo para más de 3.000 personas.
Entre ellos se encuentran sistemas lanzapuentes, obuses sobre ruedas y cadenas y el Vehículo Anfibio de Infantería de Marina. La nueva división aspira a alcanzar un 100% de integración nacional en su cadena de suministro.
Un modelo de socios priorizados y compras nacionales al 80%
Indra ha estructurado su red de proveedores bajo un modelo de priorización por niveles (Tier 1 y Tier 2), reforzando requisitos de calidad, sostenibilidad y seguridad de la información.
En 2025, la compañía ha elevado la huella nacional de sus compras hasta aproximarse al 80%, con más de 1.100 socios en España solo en el ámbito de defensa y más de 100 nuevas alianzas formalizadas.
El plan industrial no es solo una expansión empresarial: es un movimiento estratégico para consolidar un campeón tecnológico con impacto territorial, industrial y europeo.