Más de 300 alumnos recorren Parla en un Vía Crucis hasta la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad
El Colegio Juan Pablo II de Parla ha vuelto a demostrar que la educación, cuando es auténtica, trasciende los muros del aula y se convierte en una experiencia que marca la vida.
Más de 300 alumnos de Secundaria han participado en un Vía Crucis por las calles de Parla, en peregrinación hasta la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, patrona de la ciudad, en una jornada que ha unido fe, comunidad y educación en estado puro.
"Somos una máquina educativa perfectamente engrasada para la evangelización". Con estas palabras, el coordinador de Secundaria y Bachillerato describía, antes de comenzar, lo que estaba a punto de suceder. No como un eslogan, sino como la constatación de una realidad: cuando toda una comunidad educativa camina en la misma dirección, suceden cosas extraordinarias.
La actividad ha contado con el acompañamiento de la Policía Local, así como con la implicación directa de profesores, sacerdotes y la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, haciendo posible un recorrido con distintas estaciones del Vía Crucis a lo largo del municipio.
Durante la peregrinación, los alumnos han avanzado en un ambiente de respeto y recogimiento, portando estandartes de San Juan Pablo II, San José, la Inmaculada, Santa Faustina Kowalska y el Sagrado Corazón de Jesús, junto a la imagen de la patrona de Parla.
Pero más allá de la imagen, hay un fondo que explica todo: "educar no es sólo transmitir contenidos. Educar es proponer experiencias que ayuden a comprender el sentido del sacrificio, el valor de la entrega y la profundidad de la fe vivida en comunidad. Porque lo fácil habría sido quedarse en el aula. Lo fácil habría sido no complicarse. Pero educar de verdad exige ir más allá: coordinar equipos, implicar instituciones, movilizar recursos y, sobre todo, creer profundamente en lo que se hace".
El Vía Crucis ha concluido en la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, en un momento de especial emoción que ha servido como antesala al inicio de la Semana Santa.
Una experiencia que no se evalúa en exámenes, pero que deja huella.
'Educar en la Verdad para ser libres'.