La suplementación con Bifidobacterium y Lactobacillus y extracto de granada con alto contenido en punicalagina se asocia con mejoras en parámetros digestivos, dolor abdominal y estado emocional en pacientes con intestino irritable, según estudio presentado en la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD)
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Extremadura y el Servicio de Aparato Digestivo del Complejo Hospitalario Universitario de Cáceres del Servicio Extremeño de Salud (SES) y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (AGL2017-84586-R) apunta a que la combinación de probióticos y extracto de granada rico en polifenoles con alto contenido en punicalagina podría mejorar los síntomas del Síndrome de Intestino Irritable (SII), una patología digestiva muy frecuente que afecta de forma significativa a la calidad de vida de los pacientes.
Los resultados preliminares del trabajo "Mejora de los síntomas del síndrome de intestino irritable mediante modulación del eje cerebro-intestinal", muestran que la suplementación con probióticos del género Bifidobacterium y Lactobacillus junto con extracto de granada con alto contenido en punicalagina se asocia con mejoras en parámetros digestivos, dolor abdominal y estado emocional de los pacientes.
El estudio, de carácter prospectivo, aleatorizado y doble ciego, incluyó a 21 pacientes diagnosticados de SII, con una media de edad de 47,5 años. Se comparó un grupo tratado con probióticos y extracto de granada libre de compuestos químicos procesado en fresco 24 horas tras su recolección con grupo placebo. Los participantes fueron evaluados mediante diferentes indicadores clínicos y bioquímicos a lo largo de 60 días.
Entre los resultados del estudio destaca la mejora en la consistencia de las heces y la reducción en los niveles de dolor abdominal y ansiedad. Las pruebas sanguíneas a los pacientes mostraron cambios favorables en parámetros lipídicos, marcadores hepáticos y capacidad antioxidante, junto con una reducción de algunos marcadores relacionados con el estrés oxidativo y la inflamación.
Según la hipótesis de los investigadores, los probióticos Bifidobacterium y Lactobacillus favorecen la transformación de la punicalagina, polifenol característico de la granada, en compuestos bioactivos como el ácido elágico y las urolitinas. Estas moléculas, detectadas posteriormente en muestras de orina de los pacientes, presentan efectos biológicos que podrían contribuir a mejorar la funcionalidad del llamado eje cerebro-intestinal, una red de comunicación entre el sistema digestivo y el sistema nervioso central.
El Dr. Mario Estévez, catedrático de la Universidad de Extremadura y uno de los autores del estudio, señala que "se eligió el SII por su elevada prevalencia y al impacto que tiene en la vida diaria de los pacientes. Personas que tienen muy mermada su calidad de vida y a las que se manda a casa sin tratamiento alguno".
Según el experto, aunque la enfermedad no compromete la vida del paciente genera una carga significativa de síntomas y preocupaciones. En este contexto, los investigadores plantean que la modulación del eje cerebro-intestinal a través de la microbiota podría representar una vía prometedora para abordar esta patología desde un enfoque nutricional y microbiológico.
El papel de los polifenoles de la granada
Uno de los elementos clave del estudio es el uso de un extracto de granada rico en punicalagina, un tipo de polifenol con potente actividad antioxidante presente principalmente en la piel y membranas internas del fruto.
Análisis previos realizados por la Uni. de Extremadura para la elección de este extracto en concreto mostraron que el de Polifenoles Mediterráneos presenta altas concentraciones de punicalaginas, con valores medios en torno a 231 mg por cápsula, lo que representa más del 31 % del peso neto del contenido del suplemento. Según los investigadores, "esta elevada concentración de polifenoles podría ser un factor relevante para favorecer la formación de metabolitos bioactivos en el intestino cuando interactúan con determinadas bacterias beneficiosas de la microbiota".
Además, el extracto de granada de Polifenoles Mediterráneos es un producto que se obtiene de agricultura sostenible y economía circular en la región de Murcia, algo extraordinariamente relevante, ya que se encuentra en la línea de lo que promueven las instituciones y demandan los consumidores, tal y como indican los investigadores.
La punicalagina ha sido objeto de diversos ensayos en humanos frente a grupo placebo para el estudio de su potencial en diferentes patologías. Así, su consumo regular se asocia a beneficios cardiovasculares, neuroprotectores, antiinflamatorios y anticancerígenos, con efectos positivos sobre patologías tan dispares como la obesidad, diabetes o disfunción eréctil, lo que puede convertirlo en una valiosa estrategia no farmacológica.
¿Qué es el Síndrome de Intestino Irritable?
El SII es un trastorno funcional del aparato digestivo caracterizado por dolor abdominal recurrente y alteraciones del ritmo intestinal, que pueden manifestarse como diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos.
El diagnóstico se basa en criterios clínicos y suele establecerse cuando las pruebas médicas descartan otras enfermedades orgánicas. Entre los síntomas más habituales se encuentran el dolor abdominal, la distensión, los cambios en la consistencia de las heces y una importante afectación de la calidad de vida.
Según datos del estudio, el SII presenta una elevada incidencia y puede representar más del 30 % de los motivos de consulta en gastroenterología y medicina de familia, lo que lo convierte en uno de los trastornos digestivos más frecuentes. Aunque no aumenta el riesgo de cáncer ni se considera una enfermedad potencialmente mortal, el síndrome puede generar un fuerte impacto psicológico y social en los pacientes.
Tal como explica el profesor Estévez, "el principal problema es que aún se desconocen las causas exactas del trastorno, lo que limita las opciones terapéuticas disponibles". Por ello, el abordaje del SII suele centrarse en el tratamiento de los síntomas y en estrategias relacionadas con la dieta, el manejo del estrés y la modulación de la microbiota intestinal.
Los investigadores subrayan que los resultados presentados son preliminares y que serán necesarios estudios con un mayor número de participantes para confirmar los efectos observados y comprender mejor los mecanismos biológicos implicados. No obstante, el trabajo, presentado en el congreso anual de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD_2023) por parte de médicos especialistas del sistema extremeño de salud (SES) abre nuevas líneas de investigación sobre el papel de la microbiota intestinal y de determinados compuestos bioactivos de origen vegetal en la regulación del eje cerebro-intestinal.
Si los resultados se confirman en estudios posteriores, la combinación de determinados probióticos y extracto de granada ricos en polifenoles y con alto contenido en punicalagina podría convertirse en una estrategia complementaria para mejorar la calidad de vida de las personas con síndrome de intestino irritable.