Inteligencia artificial en los servicios públicos: el ejemplo de la Sanidad

Todos los beneficios de la inteligencia artificial para el Sistema Nacional de Salud y cómo se está aplicando en la actualidad

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La inteligencia artificial ya se está aplicando en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Pixabay.

La inteligencia artificial ya se está aplicando en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Pixabay.

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Es probable que muy pocas personas sepan que el primer sistema de inteligencia artificial diseñado para su uso en la Sanidad data de 1970. Fue el MYCIN, creado por la Universidad de Stanford para el diagnóstico de infecciones bacterianas y la generación de recomendaciones de tratamientos antibiótico.

Esta estructura, explican en la Estrategia de Inteligencia Artificial para el Sistema Nacional de Salud (publicada en septiembre de 2025 por el Ministerio de Sanidad), que “permitía al sistema emular el razonamiento de un especialista con notable precisión, nunca llegó a utilizarse, aunque su precisión en las recomendaciones era superior a la media de los médicos expertos”.

Los motivos que evitaron su empleo en la práctica asistencial fueron las preocupaciones legales sobre su uso, las derivadas respecto a la responsabilidad de sus decisiones, la falta de aceptación por los profesionales clínicos y la limitada explicabilidad de los resultados, apuntan en la Estrategia.

Beneficios de aplicar la IA al Sistema Nacional de Salud

56 años después, con varios de esos obstáculos superados y en plena regulación, la inteligencia artificial aplicada a la atención sanitaria es un “foco prioritario de inversiones de gobiernos y empresas”, señalan desde el Ministerio.

Las soluciones de IA, agregan, “permitirán la adaptación del tratamiento a las características individuales de cada paciente, dejando atrás la tradicional ‘talla única’ y avanzando en la medicina personalizada, lo cual permitirá incrementar significativamente el éxito en la toma de decisión a lo largo del proceso asistencial”.

Según la Estrategia comentada (que tiene un presupuesto hasta 2030 de 297 millones de euros), los principales beneficios de su uso médico son los siguientes:

  • La capacidad para analizar enormes volúmenes de datos y realizar cálculos complejos con rapidez está revolucionando la investigación en genética, permitiendo identificar con mayor precisión enfermedades raras y facilitando el desarrollo de tratamientos personalizados de manera más ágil.
  • En el ámbito farmacéutico, la IA está transformando la manera en la que se descubren nuevos medicamentos, al posibilitar el análisis simultáneo y la realización de simulaciones complejas con datos de millones de moléculas, reduciendo significativamente los tiempos y costes de desarrollo.
  • La incorporación de la IA en dispositivos médicos optimiza tiempos en la atención clínica, con avances en la detección precoz y la precisión diagnóstica, se amplían las capacidades de simulación en salud poblacional y alertas sanitarias, el perfeccionamiento de técnicas quirúrgicas, y se mejoran la interacción con el paciente y los procesos de gestión asistencial.

Y estas son algunas cifras destacadas (siempre según la información del Ministerio de Sanidad):

  • La IA puede detectar hasta 3 años antes el cáncer de páncreas, aumentando la supervivencia al 50%.
  • La IA en cardiología automatiza tareas con más del 95% de precisión.
  • La aplicación de la IA en las resonancias permite acelerar un 70% los diagnósticos.
  • La IA en radiología ayuda a trabajar un 26% más rápido y detectar un 29% más de lesiones.
  • El 45% de los médicos dice que gracias a la IA puede dedicar más tiempo al paciente.

Presente y futuro

La inteligencia artificial ya se está aplicando en el Sistema Nacional de Salud. Hay, como detallan en la Estrategia, aplicaciones maduras, otras en fase de consolidación y algunas emergentes.

Aplicaciones maduras

  • Chatbots y asistentes virtuales.
  • Reconocimiento de voz para transcripción médica.
  • Análisis de imágenes médicas.

En fase de consolidación

  • Monitorización de pacientes y mejora en la respuesta a tratamientos.
  • Diagnóstico Asistido por IA.
  • Sistemas de triaje automatizado.
  • Programas de vacunación y cribado.
  • Optimización de flujos de pacientes y uso de infraestructura hospitalaria.
  • Análisis de datos de salud pública.
  • Prescripción de tratamientos de medicina personalizada.
  • Detección precoz de enfermedades.

Emergentes

  • Asistentes quirúrgicos robóticos.
  • Human Digital Twins, réplicas digitales de pacientes que permiten simular respuestas a tratamientos y escenarios clínicos y recoger datos con el objetivo de mejorar los procesos y la investigación.

Empleo

Cuando se trata de aplicar la inteligencia artificial a cualquier sector, siempre surge la duda de cómo afectará al empleo. En la Estrategia sostienen que, más allá de mejorar la precisión diagnóstica y terapéutica, el uso generalizado de IA en las organizaciones sanitarias obligará a la redefinición de los modelos organizativos profesionales.

Esta transformación, concretan, “requerirá una evolución de las funciones tradicionales y la aparición de nuevos perfiles profesionales. La IA actúa como herramienta de apoyo, permitiendo que los profesionales sanitarios se concentren en las tareas más complejas, y de mayor valor”.

Algunos de los nuevos perfiles profesionales que se van a precisar son:

  • Desarrolladores de soluciones de inteligencia artificial en sanidad.
  • Formadores y capacitadores en IA aplicada a la salud.
  • Análisis de datos clínicos.
  • Especialistas en ética normativa de IA en salud.
  • Profesionales sanitarios especializados en IA clínica.