Clínicos, pacientes y políticos se unen en el Senado para impulsar la prevención cardiovascular

La enfermedad cardiovascular sigue siendo la primera causa de muerte en la UE, con 1,7 millones de fallecimientos al año, más de cinco millones de nuevos diagnósticos anuales y más de 60 millones de personas viviendo con estas patologías.

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Una imagen de la jornada celebrada ayer

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El Senado acogió ayer la jornada 'Prevención Cardiovascular: de la estrategia a la acción', un encuentro institucional que reunió a representantes del ámbito clínico, asociaciones de pacientes y portavoces parlamentarios para analizar los principales retos de la prevención cardiovascular en España. Además, se reclamó un avance decidido desde la evidencia científica hacia la implementación efectiva de medidas concretas para reducir el elevado impacto que tiene esta enfermedad en nuestro país. El encuentro fue organizad por el Observatorio de Salud con la colaboración de la biotecnológica Amgen

La enfermedad cardiovascular sigue siendo una de las principales causas de muerte en España, con más de 113.000 fallecimientos en 2024. Pero. según la Organización Mundial de la Salud, hasta el 80% de los infartos e ictus podrían evitase con hábitos de vida saludables. Por eso se puso el foco en las políticas de prevención cardiovascular, detección precoz y control de los factores de riesgo. 

En este contexto, el encuentro sirvió para alinear la conversación clínica, institucional y parlamentaria en torno a un objetivo común: pasar de los marcos estratégicos y los consensos generales a decisiones concretas que permitan prevenir más, antes y mejor.  

La apertura institucional contó con la participación de Patricia del Olmo, presidenta del Observatorio de Salud; María Fernández, directora de Relaciones Institucionales de Amgen España y María del Mar San Martín Ibarra, presidenta de la Comisión de Sanidad del Senado, que afirmó que desde la Comisión de Sanidad del Senado “estamos comprometidos con la prevención del riesgo cardiovascular y somos conscientes de que aún queda mucho por hacer. Hemos impulsado iniciativas sobre miocardiopatías, cronicidad y atención primaria, muchas de ellas aprobadas por unanimidad, lo que demuestra que vamos por el buen camino. Nuestro objetivo es reducir la mortalidad en un 50% y seguiremos trabajando apoyados en la evidencia y el conocimiento.” 

Uno de los momentos centrales de la inauguración fue la entrega institucional del libro Caperucita, una aventura del corazón, a la presidenta de la Comisión de Sanidad del Senado. Impulsado por Amgen, el libro propone una narrativa visual e interactiva en la que el lector acompaña a una Caperucita contemporánea a través de diferentes decisiones cotidianas que desembocan en desenlaces distintos según los hábitos elegidos. Inspirado en el formato 'Elige tu propia aventura', el libro convierte la prevención en una experiencia participativa y muestra, de forma metafórica pero muy directa, cómo factores como el tabaquismo, el consumo de alcohol, el sedentarismo, la mala alimentación o el estrés influyen en la salud cardiovascular.  

María Fernández, directora de Relaciones Institucionales de Amgen España, señaló que “en Amgen tenemos la ambición de reducir el 50% de infartos e ictus en España para el año 2030. Sabemos que no será fácil, pero estamos convencidos de que podemos lograrlo si fomentamos las políticas de prevención cardiovascular y contamos con la colaboración activa de administración pública, profesionales sanitarios, pacientes y empresas”. 

Tras la inauguración, el doctor Héctor Bueno, coordinador científico de la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud, impartió la ponencia marco de la jornada, centrada en la epidemiología cardiovascular, el contexto estratégico español y europeo y la oportunidad de reforzar el abordaje preventivo desde una visión de sistema. Su intervención incidió en la magnitud de la carga cardiovascular en España, en la necesidad de detectar y tratar antes a los pacientes de alto y muy alto riesgo y en el valor de la Estrategia en Salud Cardiovascular del SNS como marco para ordenar la promoción, la prevención, la continuidad asistencial y la evaluación. El hilo argumental vinculó además esta reflexión con el debate europeo abierto en torno al EU Safe Hearts Plan y con el propio simbolismo del libro Caperucita: prevenir implica llegar antes del evento, no después.  

En ese marco, recordó también que la enfermedad cardiovascular sigue siendo la primera causa de muerte en la Unión Europea, con 1,7 millones de fallecimientos al año, más de cinco millones de nuevos diagnósticos anuales y más de 60 millones de personas viviendo con estas patologías, una magnitud que sitúa la prevención como prioridad sanitaria y también política. 

Héctor Bueno destacó que “la prevención cardiovascular necesita pasar definitivamente de la recomendación a la implementación. España cuenta ya con una Estrategia en Salud Cardiovascular del SNS amplia e integradora, pero ahora toca desplegar medidas concretas: reforzar la promoción de la salud y la prevención primaria, avanzar en detección precoz y despistaje con protocolos de health checks, impulsar campañas de concienciación para que la población conozca sus cifras de riesgo y garantizar una atención cardiovascular integrada que incluya también la rehabilitación cardiaca. El contexto europeo, con el Safe Hearts Plan, representa además una oportunidad clara para acelerar este trabajo y convertir la prevención en una política pública sostenida y evaluable.” 

Avances y desafíos en la prevención del riesgo cardiovascular 

La primera mesa de debate reunió al doctor Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC); a la doctora Almudena Castro, presidenta electa de la SEC; al doctor Carlos Guijarro, expresidente de la Sociedad Española de Arteriosclerosis; a Celia Castaño, farmacéutica especialista en AGS norte de Jaén y representante del grupo de trabajo de Farmacia Cardiovascular de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria y Maite San Saturnino, presidenta de Organizaciones de Pacientes de la Fundación Española del Corazón y presidenta de Corazón Sin Fronteras. 

La mesa permitió constatar que la prevención cardiovascular sigue afrontando retos relevantes tanto en la identificación precoz como en el control sostenido de los factores de riesgo y en la continuidad asistencial. Ignacio Fernández Lozano señaló que “seguimos llegando tarde en demasiados casos, tanto en la identificación como en el control de los factores de riesgo cardiovascular. Hemos avanzado, pero aún existe mucho riesgo oculto y persisten importantes desigualdades en el acceso a tratamientos según el territorio. A ello se suma una de las grandes debilidades de nuestro sistema: la falta de continuidad asistencial real entre Atención Primaria, la especializada y los distintos niveles de atención”.

Por su parte, Almudena Castro advirtió de que “el primer evento cardiovascular sigue siendo, en muchos casos, el fracaso de la prevención primaria” y defendió reforzar la comunicación con el paciente, mejorar la adherencia terapéutica y extender las unidades de rehabilitación cardiaca, recordando que en España solo alrededor de la mitad de los servicios de cardiología cuentan con este recurso.

Carlos Guijarro afirmó que “la prevención cardiovascular no puede empezar cuando el paciente llega al cardiólogo, sino mucho antes”, y reclamó una identificación más precoz de las personas con riesgo muy alto, una mejor circulación de la información clínica y una visión más amplia que incluya también el ictus y la enfermedad vascular periférica dentro del mismo continuo vascular.

Celia Castaño subrayó que muchas de las barreras actuales “no son clínicas, sino estructurales y organizativas”, y señaló entre ellas la fragmentación asistencial, la escasa interoperabilidad entre niveles, la inequidad territorial en el acceso a fármacos innovadores y la necesidad de avanzar hacia modelos centrados en resultados en salud y valor.

Finalmente, Maite San Saturnino destacó que “la prevención no puede limitarse a recomendar, tiene que implicar al paciente, ayudarle a comprender su riesgo, motivarle y hacerle partícipe de su propio plan de cuidado”, al tiempo que reclamó una información más clara, acompañamiento continuado y un acceso más equitativo a programas de rehabilitación y apoyo. 

Propuestas parlamentarias para avanzar en prevención cardiovascular 

La segunda mesa trasladó el debate al plano legislativo e institucional y contó con la participación de Enrique Ruiz Escudero, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Comisión de Sanidad del Senado; con Paula Somalo, vocal del Grupo Parlamentario Socialista en la misma comisión y con Francesc Xavier Ten, portavoz del Grupo Parlamentario Plural. En este bloque se analizó qué herramientas parlamentarias y qué marcos de colaboración pueden contribuir a reforzar la prevención cardiovascular como política pública, favoreciendo una mayor alineación entre prioridades autonómicas, estrategia nacional y debate europeo. 

Los representantes políticos coincidieron en que la prevención cardiovascular debe consolidarse como una prioridad dentro de la agenda pública y avanzar desde la estrategia a la implementación efectiva, con objetivos concretos, indicadores comunes y evaluación de resultados. Durante el debate, Enrique Ruiz Escudero, Paula Somalo y Francesc Xavier Ten subrayaron la necesidad de reforzar la coordinación entre comunidades autónomas, estrategia nacional y marco europeo, impulsar la equidad territorial, fortalecer el papel de la Atención Primaria y mejorar los instrumentos de seguimiento sobre factores de riesgo, acceso a recursos y resultados en salud. Asimismo, coincidieron en que la prevención no puede quedarse en el diseño de planes, sino traducirse en medidas operativas, financiación suficiente, mejor comunicación con la ciudadanía, perspectiva de género y mecanismos que permitan comparar, corregir desigualdades y trasladar las buenas prácticas al conjunto del sistema. 

María del Rosario Azcutia Gómez, gerente asistencial de Atención Primaria en el Servicio Madrileño de Salud, fue la encargada de clausurar la jornada. Su cierre puso el acento en la necesidad de consolidar una visión integrada de la prevención, con especial protagonismo de la Atención Primaria y con capacidad para traducir la estrategia en práctica clínica, educación sanitaria y continuidad asistencial. “La Atención Primaria tiene un papel trascendental en la prevención cardiovascular, porque es el nivel más cercano, accesible y continuo para promover hábitos de vida saludable, detectar precozmente el riesgo y acompañar al paciente a lo largo de todo el proceso asistencial. Debemos mejorar la comunicación con los pacientes, implicarles más en el cuidado de su salud y reforzar también la perspectiva de género, pero contamos con una base sólida y con oportunidades claras para seguir avanzando en la reducción de la morbimortalidad cardiovascular”, indicó. 

La jornada dejó como conclusión compartida la necesidad de reforzar la prevención cardiovascular en España desde una lógica de anticipación, coordinación y evaluación. Expertos, pacientes y representantes públicos coincidieron en que reducir la carga cardiovascular del país exige actuar antes, detectar mejor, tratar con más precisión y convertir la prevención en una prioridad sostenida tanto en la agenda sanitaria como en la agenda política.