La obra, que acaba de editar Funcas, ha sido dirigida por Félix Lobo, que ha reunido a una serie de economistas de la salud, que han respondido a estas cuestiones. Como es explica en el prólogo, "esta recopilación cuestiona algunos lugares comunes sobre el Sistema Nacional de Salud español, muy difundidos en las discusiones políticas y sociales y en los medios de comunicación. Se trata de estereotipos simplistas que no tienen una base analítica ni empírica firme. Algunos contienen elementos de verdad, pero exigen ser matizados o reformulados. En general, los problemas complejos a los que aluden no tienen respuestas absolutas, ni fáciles, ni rápidas. En ocasiones, estos clichés son auténticos bulos, es decir, noticias falsas propagadas con algún fin.
El gran inconveniente de estos tópicos es que dificultan el diagnóstico y la comprensión de los problemas que aquejan a nuestro Sistema Nacional de Salud, que deben ser resueltos para que pervivan sus extraordinarios valores y contribuyan al bienestar y a la integración social de los españoles".
Así, Vicente Ortún concluye que no se puede sentenciar que España tenga el mejor sistema de salud del mundo. Sí se admite que los resultados comparados son buenos, pero su pronóstico es malo si no se realizan reformas en los ámbitos de la gobernanza y de la gestión de las organizaciones.
Guillem López-Casasnovas aborda si la financiación sanitaria española es insuficiente, concluyendo que el nivel de gastos es coherente con la renta. De nuevo, los principales problemas se originan en gestión, gobernanza e incentivos.
Manel del Castillo: "La rendición de cuentas, la planificación y la financiación definen lo público"
Si sólo es público lo que gestiona directamente la Administración es la pregunta que ha respondido Manel del Castillo, que considera que la rendición de cuentas, la planificación y la financiación definen lo público.
Por su parte, José Jesús Martín aborda si la sanidad privada es siempre más eficiente que la pública. Y concluye que una mayor o menor eficiencia depende tanto del marco regulatorio como de la autonomía de gestión (y no de la titularidad), reiterando que no hay superioridad sistemática de la sanidad privada.
¿El sistema de mutualidades de funcionarios es un privilegio? Para Enrique Bernal-Delgado, este sistema debería ir hacia la extinción, ya que las diferencias relevantes en cobertura y equidad requieren debate y análisis.
Otra conclusión que se alcanza es que el acceso universal no elimina por sí solo las desigualdades de salud, como señala Marisol Rodríguez, que recuerda que pese a que el sistema es redistributivo, aún persisten desigualdades que precisan de políticas sanitarias y sociales específicas.
El atención primaria trata algo más que problemas leves, sentencia José Manuel Freire, que recalca que esta sentencia infravalora su papel central en el sistema al resolver gran parte de los problemas y complejos gracias a la longitudinalidad.
¿Cómo resolver las listas de espera?
Respecto a cómo resolver las listas de espera, José María Abellán propone una mayor aportación de recursos que deben acompañarse de cambios organizativos junto con incentivos adecuados.
La falta de médicos en el sistema es otra de las reclamaciones constantes y Patricia Barber desmiente que haya déficit, aunque sí señala que el problema radica en la distribución y la organización y no en el número de total de médicos.
En cuanto a la falta de enfermeras, se repite con frecuencia que hacen falta 100.000. Mercedes Alfaro concluye que la cifra no tiene ni una base empírica sólida ni una comparabilidad adecuada.
El penúltimo bulo que se analiza es si muchos médicos formados en España emigran al extranjero. Beatriz González advierte que el éxodo está sobredimensionado en el debate público.
Por último, Jorge Mestre responde a si España incorpora tarde o no los medicamentos innovadores en el SNS: es cierto que haya retrasos, aunque el fenómeno es complejo y no admite que las lecturas sean simples.