Las personas con alergia piden en el Congreso una normativa común para actuar frente a la anafilaxia en todos los colegios

El Gobierno Balear anuncia su compromiso de impulsar una regulación para garantizar la seguridad de los menores con alergias graves en su ámbito educativo

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Izda a dcha, Ángel Sánchez (AEPNAA), Cristina Ortega (SEICAP), María José Torres (EAACI) e Ignacio Dávila (SEAIC)

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La Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA) ha presentado hoy en el Congreso de los Diputados el manifiesto “Cada minuto cuenta”, un documento que reclama una normativa común en todo el territorio nacional para la prevención y actuación frente a la anafilaxia en los centros educativos.

El manifiesto plantea, entre otras medidas, la implantación de protocolos claros y homogéneos para abordar la anafilaxia, la formación del profesorado y del resto de la comunidad educativa, la disponibilidad de medicación de emergencia —autoinyectores de adrenalina— en todos los centros, la elaboración de planes individualizados para menores en riesgo y una coordinación efectiva entre los sistemas sanitario y educativo.

En el acto, celebrado en la Sala Ernest Lluch, representantes de la Mesa del Congreso subrayaron la relevancia de situar esta cuestión en la agenda pública y recordaron la declaración institucional aprobada por unanimidad el pasado mes de diciembre, en la que ya se instaba a avanzar en protección, protocolos y acceso a medicación de emergencia. “Necesitamos ofrecer tranquilidad a las familias”, señalaron.

Uno de los momentos más destacados ha sido el anuncio realizado por la directora general de Salud Pública de Islas Baleares, Elena Esteban, que ha avanzado que su Gobierno trabaja en una normativa autonómica que regule la prevención, detección y atención de la anafilaxia en los centros educativos, con el objetivo de garantizar una respuesta rápida y segura en todos los casos y dotar de seguridad jurídica al profesorado.

Una realidad cotidiana para miles de familias 

El acto ha contado también con emotivos testimonios de madres de menores con alergias alimentarias, que han relatado su día a día marcado por la incertidumbre, los miedos y las barreras en el entorno escolar, así como situaciones de exclusión en actividades como excursiones o celebraciones.

“En una anafilaxia, esperar no es una opción”, ha advertido la doctora Cristina Ortega Casanueva, pediatra y alergóloga miembro de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), que ha insistido en la necesidad de formar al profesorado y dotarle de herramientas para actuar con rapidez. En la misma línea, el doctor Ignacio Dávila, de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha alertado de que menos del 15% de los docentes reconoce un autoinyector de adrenalina, lo que evidencia la necesidad urgente de formación y de un marco normativo claro.

Ambas sociedades, junto con la doctora Mª José Torres, presidenta de la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica (EAACI), han respaldado el manifiesto y han coincidido en la urgencia de un consenso nacional que garantice igualdad de protección para todos los menores, independientemente de la comunidad autónoma en la que estudien.

Desde el ámbito europeo, se ha señalado además que países como Reino Unido ya han implantado medidas obligatorias en los centros educativos, incluyendo formación y disponibilidad de autoinyectores. “No podemos permitir que la burocracia sea más lenta que una anafilaxia”, ha advertido.

Un punto de inflexión

El presidente de AEPNAA, Ángel Sánchez, ha destacado que este manifiesto supone un nuevo paso tras años de trabajo con administraciones y comunidades autónomas, y ha subrayado la necesidad de avanzar hacia una legislación que garantice la igualdad de derechos con independencia de en qué comunidad autónoma esté escolarizado el alumno o alumna con alergia alimentaria.

Sánchez también ha puesto el foco en la inclusión y el impacto social de las alergias alimentarias, recordando que cerca del 40% de los menores afirma haber sufrido acoso por esta condición.

“El objetivo es construir una nueva cultura en los centros educativos, donde la alergia alimentaria deje de ser un problema invisible o molesto y se aborde con responsabilidad y conocimiento”, ha concluido.

AEPNAA ha valorado especialmente el compromiso anunciado por el Gobierno Balear durante el acto, que considera “la mejor noticia posible” y un paso decisivo para convertir las demandas del manifiesto en medidas concretas que garanticen la seguridad de miles de niños y niñas en España.

“Desde AEPNAA no queremos que esta Legislación lleve el nombre de un niño o niña con alergias a los alimentos, porque eso significaría que es el resultado de una anafilaxia fatal”, ha concluido Ángel Sánchez.