El Senado ha acogido una mesa de trabajo con el objetivo de visibilizar la dimensión clínica, social y socioeconómica del eccema crónico de manos grave en España. Además, se ha informado a los representantes institucionales sobre los principales retos que plantea esta patología en el sistema sanitario. La iniciativa ha sido auspiciada por LEO Pharma junto a la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) en una mesa de trabajo celebrada en con el objetivo de visibilizar la dimensión clínica, social y socioeconómica del eccema crónico de manos grave en España y sensibilizar a los representantes institucionales sobre los principales retos que plantea esta patología en el sistema sanitario.
La comparecencia ha permitido abordar el eccema crónico de manos grave desde una perspectiva integral, enfatizando en la necesidad de avanzar hacia un mayor reconocimiento institucional y un abordaje más homogéneo en el conjunto del territorio.
Esta enfermedad inflamatoria de la piel tiene una evolución fluctuante y heterogénea. Para ser considerada crónica, la enfermedad debe persistir más de tres meses o recaer al menos dos veces al año a pesar de un tratamiento adecuado. Se manifiesta con síntomas como picor, dolor, descamación y fisuras dolorosas, afectando de forma significativa a la funcionalidad de las manos.
“Se trata de una dermatosis heterogénea desde el punto de vista clínico, etiológico y en los mecanismos de acción implicados. Pero con un nexo común: los pacientes que la sufren presentan, de forma continuada, una sintomatología invalidante cuyo impacto va mucho más allá de lo visible, afectando significativamente la calidad de vida de los pacientes”, señaló el doctor José Manuel Carrascosa, vicepresidente de la AEDV. “La falta de un mayor conocimiento y reconocimiento del eccema crónico de manos sigue dificultando su diagnóstico precoz y un abordaje adecuado, por lo que desde la AEDV trabajamos activamente en la formación de los profesionales, en la difusión del conocimiento y en la búsqueda de estrategias para optimizar el manejo de esta enfermedad para mejorar la atención en todo el territorio”.
En la actualidad, esta patología afecta aproximadamente al 4,6% de la población adulta en España. Y alrededor del 6% la padece en un estadio grave. Esta prevalencia sitúa al eccema crónico de manos como uno de los trastornos cutáneos más relevantes en consulta dermatológica.
El eccema crónico de manos grave tiene un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes con limitaciones funcionales que pueden interferir de forma significativa en la autonomía personal, además de estigmatización social y una elevada carga emocional, que se manifiesta con frecuencia en ansiedad o síntomas depresivos, especialmente en los casos más graves.
La enfermedad tiene, asimismo, una marcada dimensión laboral, particularmente en colectivos con alta exposición a irritantes o al lavado frecuente de manos como los profesionales sanitarios, trabajadores de la industria alimentaria, peluquería o limpieza. En este contexto, el 35,3% de los pacientes con eccema crónico de manos grave ha requerido al menos una baja laboral en el último año. Y el 24,5% se ha visto obligado a cambiar de trabajo como consecuencia directa de la enfermedad, lo que evidencia su impacto socioeconómico tanto a nivel individual como para el sistema.
La mesa de trabajo se ha celebrado coincidiendo con el primer Día del Eccema Crónico de Manos, una iniciativa creada por la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (AADA), con el apoyo de LEO Pharma, con el objetivo de favorecer la concienciación social sobre esta patología.