Pasadas las polémicas sobre las formaciones de grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados y el Senado (sobre si estaban amparados o no por sus respectivos reglamentos), el texto normativo de la Cámara Baja sigue en el centro del debate a raíz de la proposición de reforma del Reglamento de la Cámara Baja para dar cobertura legal al uso de lenguas cooficiales.
El PSOE, junto a otros grupos parlamentarios, registraba la iniciativa la semana pasada para satisfacer así una de las condiciones de ERC y Junts, acordadas por los socialistas con ambas formaciones al arranque de la legislatura, para elegir presidenta de la institución a Francina Armengol. La tramitación será por la vía de urgencia y en lectura única (no pasará por comisión), procedimiento habitual en el Congreso en las 16 modificaciones hechas hasta ahora del texto aprobado en 1982. Lo que ya no es tan habitual es que la propuesta vaya adelante sin el visto bueno del principal partido de la oposición.
