El tribunal ha concluido que Netflix aplicó aumentos de precio basándose en cláusulas que no cumplían la normativa de protección al consumidor.
En concreto, el problema está en que la plataforma podía modificar las condiciones y precios sin explicar un motivo justificado en el contrato. Esto vulnera el Código de Consumo italiano.
Por ese motivo, las subidas han sido consideradas abusivas y, por tanto, nulas.
Qué pueden reclamar los usuarios
La decisión judicial abre tres vías para los clientes afectados:
- devolución de las cantidades pagadas de más
- reducción del precio actual de la suscripción
- posible indemnización adicional
Los cálculos de las asociaciones de consumidores apuntan a cifras relevantes.
Un usuario con plan premium desde 2017 podría reclamar hasta unos 500 euros
en el plan estándar, alrededor de 250 euros
Netflix tendrá que avisar a millones de clientes
El tribunal obliga a Netflix a informar directamente a los usuarios.
La compañía deberá comunicar por correo electrónico a los afectados que tienen derecho a reclamar.
El plazo para cumplir con esta obligación es de 90 días.
Además, la sentencia tendrá que hacerse pública en la propia plataforma y en medios nacionales.
Alternativa: bajar los precios actuales
La resolución contempla una opción adicional.
Netflix podría ajustar las tarifas actuales a los niveles anteriores a las subidas.
Esto implicaría reducciones significativas en algunos planes.
Netflix recurrirá la decisión
La compañía ya ha anunciado que recurrirá la sentencia.
Sostiene que sus condiciones siempre han sido conformes a la normativa italiana y que el modelo de precios se ajusta a las prácticas del sector.