La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha vuelto a defender con firmeza la estrategia del Ejecutivo centrada en las energías renovables, después de conocerse la carta remitida por la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, a los líderes de la UE en la que insta a no desmantelar las centrales nucleares en el actual contexto de tensión en Oriente Medio.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes, y cuestionada sobre un posible cambio de rumbo en la política energética del Gobierno —que contempla el cierre completo de las centrales nucleares en 2035, incluida la de Almaraz—, Aagesen ha recalcado que “El sol y el viento nunca van a ser bloqueados en el Estrecho de Ormuz”.
La vicepresidenta tercera ha puesto el foco en que, en esa misiva, “lo primero” que hace Ursula von der Leyen es “pedir a los países de la Unión Europea que ahonden en un sistema energético más autónomo”. Aagesen ha incidido en que dicha autonomía “da independencia, que da competitividad, recursos autóctonos”.
Según ha recordado, “precisamente esa ha sido la política de este Gobierno desde el año 2018”, consistente en “Apostar por donde tenemos la gran ventaja, que se ha demostrado también ante esta etapa de volatilidad, que son las energías renovables”. Ha remarcado igualmente la existencia de “Recursos, muchísimos recursos, capacidad por parte de las empresas y el tejido productivo. Por lo tanto, ese es el plan que está encima de la mesa”.
En su valoración, se trata de una carta que recoge “muchísimas recetas distintas para los distintos países, pero la primera y la que pide a todos es buscar ampliar esa autonomía europea y la menor dependencia de los combustibles fósiles”. Aagesen ha concluido reiterando su mensaje de respaldo a las renovables y retomando su idea inicial: “El sol y el viento nunca van a ser bloqueados en el Estrecho de Ormuz”.