Abertis ha alcanzado un acuerdo con HICL Infrastructure, CVC DIF y NGE Autoroutes para hacerse con el 48,8% del capital que aún no poseía en la autopista francesa A-63, integrada en el corredor que enlaza la frontera española con Burdeos y amparada por un contrato de concesión vigente hasta 2051.
En 2025, la A-63 registró unos ingresos de 179 millones de euros y un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 138 millones de euros, manteniendo una evolución al alza del tráfico, según ha detallado en un comunicado la compañía controlada por ACS y Mundys.
“Con esta operación, Abertis refuerza su posición en uno de sus mercados clave y avanza en su estrategia de crecimiento y reemplazo de cash flows, apoyada en una cartera de alta calidad”, defiende la compañía.
La A-63 es una autopista de peaje de 104 kilómetros en servicio desde 2013, con tres carriles por sentido, que une Salles con Saint-Geours-de-Marenne, en el suroeste de Francia.
Esta vía constituye un eje fundamental entre Europa y la Península Ibérica para el transporte de mercancías entre España y el norte del continente, y actúa como conexión entre Burdeos, con más de un millón de habitantes y sede de destacadas instalaciones científicas y de ingeniería, y las ciudades de Bayona, Biarritz, Anglet y San Juan de Luz.
Abertis France, filial propiedad al 100% de Abertis, gestiona ya cerca de 2.000 kilómetros de autopistas entre el grupo Sanef y la A-63, cuya titularidad pasa ahora a estar completamente en manos del grupo.
“La operación refuerza nuestro perfil concesional y nuestra estrategia de crecimiento, consolidando la presencia del Grupo en Francia con un activo de largo plazo que fortalece nuestra posición como operador de referencia en Europa”, ha señalado su consejero delegado, José Aljaro.