El Govern asegura la Fórmula 1 en Cataluña hasta 2032 con un modelo de alternancia con Bélgica

El acuerdo entre el Govern de la Generalitat y la Fórmula 1 para mantener el Gran Premio en el Circuit de Barcelona-Catalunya hasta 2032, aunque en formato alterno con Bélgica, se cierra en un nuevo escenario marcado por la entrada de Madrid como sede del Gran Premio de España a partir de 2026 y la reordenación del calendario europeo

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Dispositivo de los Mossos por el GP de F1 en Montmeló en 2025 | Europapress

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El Govern de la Generalitat, a través del Departament d’Empresa i Treball, ha anunciado un acuerdo con la Fórmula 1 para garantizar la presencia del Circuit de Barcelona-Catalunya en el calendario mundialista hasta 2032, aunque con un nuevo formato de alternancia. El pacto institucional asegura tres ediciones confirmadas en 2028, 2030 y 2032, mientras que en los años intermedios la cita europea rotará con el histórico trazado belga de Circuit de Spa-Francorchamps.

La fórmula acordada consolida la continuidad del Gran Premio en Circuit de Barcelona-Catalunya tras 2026 —último año del contrato vigente en formato anual— y se enmarca en la reordenación del calendario europeo impulsada por la propia Formula 1, con un límite de 24 pruebas por temporada y una creciente competencia entre sedes históricas y nuevos circuitos.

Un acuerdo institucional liderado por el Departament d’Empresa i Treball

Desde el Govern subrayan que el acuerdo ha sido negociado directamente con Formula One Management (FOM), titular de los derechos comerciales del campeonato, y que garantiza estabilidad a medio plazo para la infraestructura catalana.

El modelo establece que el Gran Premio se celebrará en Montmeló en 2028, 2030 y 2032. Mientras tanto, en 2027, 2029 y 2031, la fecha será ocupada por Spa-Francorchamps, otro circuito clásico del calendario europeo.

Fuentes del Ejecutivo catalán defienden que esta solución permite “mantener la presencia estratégica de Catalunya en la Fórmula 1” en un contexto de ajuste del calendario y concentración de grandes premios en Europa.

Nuevo encaje en el calendario español

El acuerdo coincide con la entrada de Madrid como nueva sede del Gran Premio de España a partir de 2026. En ese contexto, Montmeló pasará a denominar oficialmente su cita como Gran Premi de Barcelona-Catalunya, diferenciándose del evento madrileño.

Desde el Govern se interpreta el modelo de alternancia como una vía para evitar la salida definitiva del campeonato, reducir la presión financiera del canon anual y mantener la proyección internacional del circuito.

Impacto económico y proyección internacional

El Ejecutivo catalán ha defendido reiteradamente en sede institucional que la Fórmula 1 genera un impacto económico significativo en términos de turismo, actividad hotelera, restauración y proyección internacional de marca.

En anteriores comparecencias públicas, responsables del área económica del Govern catalán han cifrado el retorno del Gran Premio en cientos de millones de euros por edición, argumento que ha pesado en la negociación con la organización del campeonato.

El Circuit de Barcelona-Catalunya, operativo desde 1991 como sede mundialista, es considerado una infraestructura estratégica dentro del ecosistema deportivo y empresarial catalán, tanto por su capacidad organizativa como por su posicionamiento en el calendario internacional.

Un modelo europeo de rotación

La alternancia con Spa-Francorchamps refleja una tendencia creciente en la Fórmula 1: preservar trazados históricos mediante sistemas de rotación para liberar espacio a nuevos mercados sin expulsar definitivamente a circuitos tradicionales.

Con este acuerdo, el Govern evita una ruptura tras 2026 y asegura la presencia del campeonato en Catalunya hasta 2032, aunque bajo un formato distinto al que había sido habitual durante más de tres décadas.

La Fórmula 1 seguirá rugiendo en Montmeló, pero lo hará ahora cada dos años.