Adidas cerró el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto atribuido de 482 millones de euros, lo que supone un avance del 12,6% frente al mismo periodo del año anterior para el fabricante alemán de ropa y calzado deportivo.
Entre enero y marzo, la facturación total de Adidas alcanzó los 6.592 millones de euros, un 7% más que en los tres primeros meses de 2025. No obstante, si se excluye el impacto de las divisas, el crecimiento interanual de los ingresos habría sido del 14%.
Por líneas de producto, las ventas de calzado deportivo retrocedieron un 2%, hasta 3.699 millones de euros, mientras que la división de textil registró un repunte del 24%, hasta 2.442 millones. Por su parte, la categoría de accesorios generó 451 millones, lo que representa un aumento del 6%.
En el desglose geográfico, la compañía incrementó un 5% su cifra de negocio en Europa, hasta 2.090 millones de euros, y un 1% en Norteamérica, donde ingresó 1.200 millones. En China, las ventas avanzaron un 10%, hasta 1.135 millones. En los mercados emergentes, los ingresos se mantuvieron en 869 millones, mientras que en Latinoamérica crecieron un 19%, hasta 831 millones. En Japón y Corea del Sur, la facturación alcanzó 405 millones, un 8% más.
"El entorno minorista general es actualmente muy volátil y se observan grandes descuentos en muchos mercados, especialmente en el calzado de estilo de vida", advirtió Bjorn Gulden, consejero delegado de Adidas, para quien resulta "crucial" en estos momentos la disciplina de no sobrevender a los minoristas.
"Esperamos que el entorno se estabilice y que los descuentos se normalicen, pero lamentablemente esto no está en nuestras manos", añadió.
El máximo ejecutivo de la multinacional de las tres bandas remarcó además que, pese a los retos en la cadena de suministro y en la logística, la empresa ya está preparada para la Copa Mundial de fútbol y cuenta con la mayor parte del catálogo disponible en los distintos mercados.
Para el conjunto de 2026, la firma alemana prevé que sus ventas, sin considerar las variaciones del tipo de cambio, avancen a un ritmo de un dígito alto, lo que implicaría un incremento cercano a los 2.000 millones de euros en términos absolutos y un desempeño por encima del crecimiento estimado para el sector. Asimismo, espera que el beneficio operativo se sitúe en torno a 2.300 millones de euros.
La compañía ha señalado que en 2026 afrontará obstáculos temporales ligados a varios factores externos, entre ellos el efecto en su resultado operativo de un aumento de los aranceles en Estados Unidos y de una evolución adversa de las divisas, que cuantifica en unos 400 millones de euros. Aun así, mantiene su confianza en una mejora adicional de la rentabilidad durante 2026 y reitera su proyección de elevar el beneficio operativo hasta los 2.300 millones de euros.