El director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, ha explicado que la última revisión integral del carril en el tramo de Adamuz (Córdoba) tuvo lugar once días antes del accidente.
“Este 7 de enero ya de 2026, se realizó ya una comprobación completa, que incluye geometría, estado de los motores, de las agujas y del desvío, de estos desvíos que se instalaron en mayo de 2025”, ha manifestado durante su participación en la rueda de prensa que ha ofrecido este miércoles el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, junto al director de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez.
Según ha indicado García de la Bandera, tanto en esa inspección como en las otras tres efectuadas con anterioridad en los meses de octubre y noviembre, de las que disponen de “evidencias y control, “no se ha detectado, o no se detectó en ese momento, ningún fallo que, a priori, evidencie una relación con el accidente”.
Materiales de los desvíos
En relación con los materiales empleados en esos desvíos, tanto en la vía como en los motores, el responsable de Adif ha subrayado que “todos estos sistemas de alta velocidad llevan unos controles altísimos, tanto del fabricante como de laboratorios”.
“Durante el proceso de construcción se supervisan, las soldaduras se inspeccionan con diferentes métodos tecnológicos para asegurar que pueden circular por ellas los trenes, pero esto no es algo excepcional, sino que es lo habitual que se realiza en las líneas de alta velocidad”, ha detallado.
Respecto a las comprobaciones previas en la vía afectada por el descarrilamiento, Adif ya había comunicado el martes que la última inspección presencial realizada en noviembre en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla confirmó que el carril en la zona de Adamuz estaba en “condiciones adecuadas”.
A esta verificación, llevada a cabo a pie por técnicos especializados el 5 de noviembre, se añadieron otras dos: una auscultación geométrica, efectuada el 13 de octubre mediante un tren equipado con instrumentación específica que comprobó la correcta disposición de la vía (nivelación, ancho, etc.); y una revisión dinámica, realizada el 21 de noviembre, también con un tren que analizó el comportamiento del convoy al interactuar con la infraestructura.
De esta forma, Adif reiteró que cumple “escrupulosamente” la normativa relativa a la inspección y conservación de las infraestructuras ferroviarias, aplicando protocolos y procedimientos que “prestan especial atención al mantenimiento predictivo y preventivo”. Asimismo, precisó que, ante cualquier incidencia, la infraestructura se examina a pie o mediante vehículos ferroviarios.
Además de las inspecciones periódicas presenciales, Adif señaló que utiliza trenes auscultadores que recorren las líneas para analizarlas “exhaustivamente” con ultrasonidos mediante equipos instalados tanto en los propios trenes como sobre el terreno. En la red de alta velocidad se llevan a cabo dos comprobaciones anuales.