El presidente del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), Pedro Marco de la Peña, sostuvo ante el Senado que el gestor de la red ferroviaria fue “afectado, y no un responsable” del apagón eléctrico registrado en la Península Ibérica el 28 de abril de 2025. Según detalló, el impacto económico para la empresa pública por los equipos eléctricos dañados ronda los dos millones de euros.
Durante su intervención en la Comisión de Investigación del Senado sobre el cero eléctrico, De la Peña recalcó que “evidentemente” los servicios jurídicos de Adif presentarán las reclamaciones oportunas “cuando se determine quién es el causante” del cero eléctrico.
En el supuesto de que el operador del sistema eléctrico, Red Eléctrica de España (REE), resultase finalmente señalado como responsable, explicó que las consecuencias se limitarían a “tener una demanda de responsabilidad civil de daños y perjuicios entre dos entidades de carácter público”.
El presidente de Adif precisó que el apagón afectó a 1.879 trenes, de los cuales 135 quedaron detenidos en plena vía, y que unos 50.000 pasajeros no pudieron completar su viaje, de acuerdo con los datos trasladados por Renfe. No obstante, insistió en que deberá responder “el causante del daño, que no es Adif”, reiteró.
A lo largo de la sesión, De la Peña evitó entrar en las cuestiones relativas a los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) planteadas por senadores del PP y Vox, alegando que no formaban parte del objeto de la comparecencia. La senadora popular Elena Castillo reclamó su dimisión “por respeto a las víctimas y a sí mismo”, en alusión a los siniestros ocurridos el pasado mes de enero.
Frente a estas críticas, el máximo responsable de Adif defendió que los protocolos de seguridad del gestor de la red ferroviaria actuaron como estaba previsto y que la empresa demostró durante el apagón que “es robusta, que es fiable y que protege el sistema ferroviario”.
También destacó que la recuperación del tráfico tras la incidencia fue “francamente buena y que además ha sido objeto de felicitación de otros administradores ferroviarios europeos”.
“Evidentemente, los sucesos que ahora nos están embargando a todos pueden afectar a los ciudadanos en esa percepción, pero me remito que trabajaremos día a día para revertir esa actual sensación de inseguridad que ahora parece que flota en todo lo que significa cuando se nombra la palabra Adif. Lo dice su presidente y en defensa de sus trabajadores y trabajadoras”, afirmó.
El suceso del día 22, único “de entidad suficiente”
De la Peña se refirió asimismo a los incidentes previos al apagón de los días 22 y 24 de abril que afectaron a varias líneas ferroviarias. A su juicio, únicamente el primero de ellos —un exceso de tensión en la red que provocó la actuación de las protecciones de las subestaciones entre Chamartín y Pajares— tuvo “entidad suficiente” y fue comunicado al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente.
“Esos hechos ocurren, se conocen inmediatamente y se piden informes verbales a los responsables de telemando y de circulación que nos dan que son disparos que se producen por oscilaciones de la energía suministrada que nuestros sistemas no son capaces de absorber y, por proteger, disparan los dispositivos de protección”, relató.
En este sentido, defendió que los sistemas de Adif actuaron correctamente tanto en esos episodios como durante el propio ‘blackout’. “No es mi responsabilidad la calidad del suministro, mi responsabilidad es si mis sistemas permiten un suministro de mala calidad entre en la red ferroviaria”, subrayó.
El presidente de Adif remarcó que la compañía “se quedó sin energía” el 28 de abril, del mismo modo que los operadores ferroviarios, ya que todos dependen del mismo suministro. “Adif vende esa energía a las operadoras de trenes, pero no es el responsable del transporte eléctrico en origen”, puntualizó.
Protocolos y sistemas de Adif funcionaron correctamente
De la Peña explicó que, ante una situación como la vivida en abril, los protocolos de actuación se ponen en marcha de forma inmediata con el objetivo de reducir al mínimo las alteraciones sobre la circulación y los viajeros. “Colaboramos con los operadores y con las estaciones para restablecer el servicio cuanto antes”, aseguró.
Reivindicó además la eficacia de los planes de mantenimiento y la coordinación permanente con REE. “Existe una mesa de seguimiento específica para estos casos y nuestros sistemas de protección eléctrica funcionaron correctamente”, insistió.
En su opinión, el protocolo respondió “de la mejor manera posible” ante una incidencia ajena al control de Adif, y comparó lo ocurrido con un corte de luz en un hogar. “Si usted se queda sin luz en casa, no significa que no haya revisado los contadores; simplemente se ha producido un fallo externo. Nosotros también fuimos víctimas de ese defecto de suministro”, argumentó.
Del mismo modo, reiteró que la calidad del suministro eléctrico corresponde a la red eléctrica y no al gestor ferroviario. “Nosotros garantizamos el mantenimiento y la seguridad desde el momento en que la energía entra en nuestra infraestructura”, explicó, subrayando nuevamente que “los protocolos y los sistemas de Adif funcionaron correctamente”.