Adif sostiene que la Guardia Civil malinterpretó el tecnicismo sobre la posible rotura previa de carril en Adamuz

Pedro Marco defiende que la Guardia Civil malinterpretó datos técnicos sobre la caída de tensión previa al accidente ferroviario de Adamuz.

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El presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña (d), atiende a los medios de comunicación, a 13 de abril de 2026, en Madrid Diego Radamés - Europa Press

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El presidente de Adif, Pedro Marco, ha defendido que la Guardia Civil no ha entendido correctamente los tecnicismos en los que se apoya la tesis de que el carril de Adamuz donde se produjo el siniestro del pasado 18 de enero habría estado fracturado desde 22 horas antes.

“Hay un nivel de tecnicismo tal, que evidentemente yo creo que no está bien interpretado”, ha indicado este lunes en rueda de prensa, en referencia al informe del Instituto Armado que concluía que los sistemas de Adif registraron una caída de tensión 22 horas antes, circunstancia que habría dado pie a la hipótesis de una rotura previa del carril.

Marco ha reiterado que esa caída de tensión procede de un sistema diseñado únicamente para localizar la posición de un tren en un momento dado, sin que su función sea la de detectar roturas en la vía.

Según ha explicado, una variación de tensión de este tipo “podría ser compatible con una rotura”, pero por sí sola no permite afirmar de manera concluyente que el carril estuviera roto con anterioridad al accidente.

“La Guardia Civil puede haber interpretado que puede existir esa posibilidad, pero es que realmente hoy por hoy no existe ningún sistema para la detección en tiempo real de una rotura de carril. Es un debate tecnológico todavía sin resolver en el sector ferroviario. Por eso, evidentemente, tengo que disculpar a la Guardia Civil porque no puede entrar a ese debate”, ha señalado.

Al mismo tiempo, el máximo responsable de Adif ha puesto en valor el trabajo “encomiable” que, a su juicio, ha desarrollado la UCO de la Guardia Civil en la investigación, gestionando “miles y miles” de folios de documentación entregados por el gestor ferroviario en apenas dos meses.

En su intervención, ha recalcado que “eso de que el carril estaba roto no lo puede determinar nadie” y que, en el mejor de los casos, “que pudiera haber un indicio de una fisura no lo puede saber”. Ha apuntado, además, a la existencia de “otros elementos, muchos, desde meteorológicos, caída de agua, una piedra de balasto que pudiera haber tocado un lazo del propio sistema, una barra metálica... que pudieran explicar esa caída de tensión”.

Marco ha recordado igualmente que “hasta 19 maquinistas pasaron después y la exploradora también pasó antes, pero no detectaron nada. Por eso, determinar que hay una rotura no nos parece correcto”.

“Dos meses de conjeturas” tras el accidente de Adamuz

El presidente de Adif ha defendido también el proceder de la entidad pública que administra la red ferroviaria tras el siniestro de Adamuz. “Hemos custodiado todos los materiales y admitimos que los hemos manipulado, pero con la pertinente autorización judicial y solo para comprobar las soldaduras”, ha subrayado.

Ha explicado que la Guardia Civil no retiró unas chapas de aluminio que Adif consideraba relacionadas con el suceso, por lo que el gestor ferroviario las incorporó al resto de piezas conservadas. “Comunicamos a la autoridad judicial todo el proceso que se ha seguido, toda la documentación y dónde tiene a su disposición esos elementos”, ha indicado.

En este contexto, ha lamentado que “llevamos dos meses de conjeturas, de acusaciones y los elementos probatorios principales están sin iniciar”. Ha insistido en que la empresa está “comprometidos con la verdad, con la transparencia, con la profesionalidad, con la defensa del trabajo bien hecho. Y evidentemente, si hay algo que hayamos hecho mal, lo asumiremos, pero lo que no podemos es estar con la grosería constante de que cualquier elemento que se considera es la constatación de un hecho”.