La Asociación de Fabricantes y Distribuidores, Aecoc, ha instado este jueves al Ejecutivo a poner en marcha “medidas urgentes, realistas, eficaces y consensuadas” dirigidas al sector del gran consumo, al que califica como “altamente vulnerable” ante las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo.
La patronal, que agrupa a más de 34.000 compañías, subraya que el gran consumo “vive momentos de gran incertidumbre que están tensionando” su actividad y reitera que es “altamente vulnerable” a choques externos como la guerra en Oriente Próximo.
Entre los principales efectos negativos que está provocando la guerra en Irán, Aecoc señala un aumento “muy elevado” de los costes operativos de las empresas, sobre todo en combustible, energía y fertilizantes. Este encarecimiento afecta de lleno a pymes y autónomos del sector primario y al transporte de mercancías, que presentan “una capacidad limitada para absorber incrementos bruscos de costes” y cuentan con “márgenes ya de por sí ajustados”, así como a la industria y la distribución, “especialmente sensibles en un contexto tan volátil”.
Ante este escenario, la asociación reclama que se reconozca el “papel estratégico” del gran consumo y pide “medidas urgentes y consensuadas para garantizar su buen funcionamiento”.
En esta línea, Aecoc considera “imprescindible” que el Gobierno “adopte decisiones rápidas, eficaces y alineadas con la realidad operativa y las necesidades de un sector que van más allá de las del conjunto de la ciudadanía”, según recoge en un comunicado.
El sector del gran consumo alerta de que “la falta de respuestas ágiles y adecuadas podría derivar en un incremento de la tensión, especialmente entre los colectivos más directamente afectados como el transporte, con el consiguiente impacto en la actividad económica y el abastecimiento”.