El gestor aeroportuario Aena remunerará este lunes a sus accionistas con un dividendo extraordinario de 1,09 euros brutos por título, con cargo a los resultados correspondientes al ejercicio 2025.
En total, el pago ascenderá a 1.635 millones de euros, lo que implica un aumento del 11,7% respecto al reparto efectuado el año anterior.
El presidente y consejero delegado de la compañía, Maurici Lucena, defendió hace unos días en la junta de accionistas que este 'pay-out' es viable porque la empresa es “extraordinariamente eficiente”.
La mejora de la remuneración llega después de un 2025 en el que Aena registró un beneficio neto de 2.136,7 millones de euros, un 10,5% más que el máximo histórico alcanzado en 2024, cuando obtuvo 1.934 millones.
La empresa cotizada, cuyo accionista mayoritario es el Estado, mantiene intacto su compromiso de distribuir el 80% del beneficio neto entre sus socios, una política que la dirección prevé prolongar durante los próximos años.
En los tres últimos ejercicios, la remuneración al accionista de Aena ha experimentado un incremento muy notable, en paralelo a la recuperación del tráfico aéreo y de sus cuentas. La compañía abonó 4,75 euros por acción en 2023, elevó el dividendo a 7,66 euros por título en 2024 y volvió a incrementarlo hasta 9,76 euros en 2025, encadenando varios años de fuertes alzas y situando su política de dividendos en niveles récord.
Este escenario de pagos históricos se produce en un momento decisivo para definir el rumbo estratégico de la compañía, condicionado por las negociaciones del próximo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) para el periodo 2027-2031.
Aena encara ahora un contexto marcado por la evolución del turismo internacional, la presión al alza de los costes y el marco regulatorio del sector aeroportuario, elementos que serán clave para determinar si puede mantener el actual ritmo de retribución al accionista.