El presidente de Aena, Maurici Lucena, ha definido la propuesta del tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) para el periodo 2027-2031 como un "magnífico plan de inversiones" que va a "esculpir y moldear" las infraestructuras aeroportuarias españolas durante los próximos 30 años, todo ello "en beneficio del interés general de España".
En la rueda de prensa de presentación celebrada este miércoles, Lucena ha insistido en que el marco regulador planteado "va a moldear los aeropuertos españoles de los próximos 30 años", calificándolo como "ni más ni menos que eso, que es mucho", especialmente en un país como España, líder europeo en tráfico aéreo y con una fuerte dependencia del sector para la movilidad, la cohesión territorial y el turismo.
Durante una comparecencia de casi dos horas, el máximo responsable de Aena ha recalcado que este marco normativo va más allá del próximo quinquenio, recordando que España es el país con más pasajeros en Europa y que sus aeropuertos operan "casi todos los días en niveles récord de tráfico año tras año" en los últimos tres ejercicios, sin incidencias operativas relevantes. A su juicio, este desempeño es reconocido por pares internacionales como "la empresa aeroportuaria más prestigiosa por la calidad técnica de la gestión".
El gestor aeroportuario prevé que el tráfico aéreo alcance los 347 millones de pasajeros en 2031, lo que implicaría un tránsito acumulado de casi 1.700 millones de viajeros en el conjunto del periodo.
Para absorber este volumen, Aena propone un nuevo ciclo inversor que someterá a tensión la capacidad de la red. En este contexto, Lucena ha advertido sobre la elevada complejidad técnica de los próximos años: "Este proceso no va a ser apto para cardíacos; operaremos al límite mientras ampliamos las terminales", ha señalado, aludiendo a la coincidencia de grandes obras con niveles de tráfico nunca antes registrados.
El presidente ha reiterado que gestionar infraestructuras "abiertas en canal" -con obras simultáneas en Madrid, Barcelona, Málaga o Alicante- requiere un esfuerzo humano y financiero excepcional para que la experiencia del pasajero no se vea afectada.
La subida de tarifas y el impacto en el turismo
Uno de los aspectos que más tensión genera con las aerolíneas es la propuesta de incremento medio anual de las tarifas aeroportuarias de 0,43 euros. Lucena ha querido contextualizar esta cantidad en el precio final de los billetes: "Estamos hablando de subir 43 céntimos el precio del billete si la aerolínea decide trasladarlo. No es una cifra que ponga en riesgo el turismo", ha aseverado.
Ha defendido que, incluso con este ajuste, los aeropuertos españoles seguirán siendo competitivos frente a otros grandes hubs europeos. Según el directivo, la fortaleza del modelo español se apoya en su eficiencia interna: "Aena es, con diferencia, la empresa aeroportuaria más eficiente del mundo y lo seguirá siendo en 2026", ha afirmado con rotundidad ante las críticas del sector.
El presidente ha subrayado que "los aeropuertos españoles seguirán teniendo las tarifas más competitivas y baratas de Europa entre los de gran tamaño", con incrementos más moderados en aeropuertos medianos y pequeños, donde los 43 céntimos podrían reducirse a la mitad o menos antes de aplicar incentivos. También ha precisado que las tarifas se ajustan en función del tamaño de cada infraestructura y que el sistema de incentivos adicionales reforzará la competitividad de los nodos regionales.
La propuesta contempla asimismo elevar el coste medio ponderado del capital (WACC) al 9%, frente al 6,02% fijado en 2021. Lucena ha explicado este cambio como una "traducción matemática" del nuevo entorno macroeconómico. Ha recordado que el anterior DORA se aprobó en un escenario de tipos de interés extraordinariamente bajos por la pandemia, que ha cambiado de forma radical con las actuales políticas de los bancos centrales.
El gestor aeroportuario sostiene que el objetivo es sufragar esta "fortísima ola inversora" principalmente con el flujo de caja operativo de la compañía, evitando un endeudamiento excesivo que pueda dañar el rating. Además, Lucena ha remarcado que este esfuerzo inversor es compatible con mantener un pay-out del 80% para los accionistas.
Choque con las aerolíneas y visión a largo plazo
En el turno de preguntas, el presidente de Aena ha tomado distancia respecto a la posición de compañías como Ryanair, a las que ha acusado de falta de perspectiva a largo plazo. Ha recordado que el gestor aeroportuario tiene la obligación legal de proteger el interés general, mientras que las aerolíneas responden a objetivos particulares.
"La planificación de infraestructuras críticas no puede depender de los caprichos o la arrogancia de una aerolínea", ha señalado, insistiendo en que Aena debe pensar en el largo plazo para evitar que los aeropuertos se conviertan en un cuello de botella para la economía española.
En la presentación también ha intervenido el vicepresidente ejecutivo, Javier Marín, quien ha destacado la "enorme responsabilidad" de este marco regulatorio que, aunque formalmente se limita a cinco años, integra actuaciones clave para la conectividad de las próximas décadas.
Marín ha recalcado que la prioridad estratégica es garantizar la capacidad, ya que su ausencia frenaría el desarrollo económico y turístico del país. Asimismo, ha recordado que el riesgo de tráfico recae por completo en Aena: "Si las compañías deciden no volar, las inversiones se quedan ahí", ha advertido.
Por su parte, la directora general de Aeropuertos, Elena Mayoral, ha detallado el "mapa de ruta" de las actuaciones, que incluyen ampliaciones en Madrid-Barajas (T4, T4S y T123), Barcelona-El Prat (adecuación de la T2 y avance en el satélite), así como remodelaciones de gran calado en Málaga, Alicante y los archipiélagos.
Mayoral ha puesto el foco en el impacto de los nuevos controles fronterizos de la UE tras el Brexit, que requieren infraestructuras más complejas para el tráfico no-Schengen. Además, ha garantizado que se preservará la plena operatividad durante los trabajos: "No bajaremos la capacidad para facilitar la ejecución; las obras se alargarán lo necesario para no perder operatividad", explicó.