El gestor aeroportuario Aena difundió este lunes una respuesta muy dura al comunicado de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) del pasado 3 de marzo, al que acusa de contener “falsedades” sobre su política de tarifas y la rentabilidad del operador español.
Aena defiende la claridad de su próximo marco regulatorio (DORA 2027-2031) y contraataca señalando el “fuerte aumento” de los beneficios de las aerolíneas, frente al descenso real de los costes aeroportuarios en España.
La empresa que encabeza Maurici Lucena precisa que su propuesta de inversiones reguladas para el periodo 2027-2031 roza los 10.000 millones de euros, a los que se añadirán otros 3.000 millones vinculados a actividades no reguladas.
Según el gestor, este programa es clave para elevar los niveles de seguridad y calidad de la red aeroportuaria española. En cuanto al impacto en las compañías aéreas, Aena estima que este plan supondrá un incremento medio de las tasas de solo 43 céntimos de euro por pasajero y año.
Para enmarcar estas cifras, Aena recuerda que desde 2015 sus tarifas aeroportuarias han caído un 7% en términos nominales. Si se corrige por la inflación acumulada del periodo (un 30%), la rebaja real se sitúa en el 37%.
En la comparativa aportada, el ingreso medio por pasajero (IMAAJ) se reduce de 11,11 euros en 2015 a los 10,35 euros previstos para 2025, lo que, a juicio del gestor, demuestra una contención de costes que IATA pasa por alto.
Aena recurre además a datos de la propia IATA para rebatir las quejas de las aerolíneas. Mientras el gestor recortaba sus tarifas nominales un 7%, el ingreso por pasajero de las compañías en Europa se ha incrementado un 26,8% entre 2019 y 2025, desde 174,2 hasta 220,8 dólares (150,28 euros a 190,48 euros).
Este contexto ha permitido, según su análisis, que el beneficio neto por pasajero de las aerolíneas más que se duplique en este periodo, al pasar de 5,1 a 10,6 dólares (4,40 a 9,14 euros) por viajero, con unas ganancias agregadas para el sector en Europa de 13.200 millones de dólares (11.387 millones de euros anuales en 2025).
En este marco, Aena reprocha a IATA una “confusión deliberada” entre modelos de negocio y recuerda que la gestión aeroportuaria requiere fuertes inversiones de capital, por lo que necesita márgenes suficientes para retribuir proyectos de infraestructuras a largo plazo.
También afea la “falta de ecuanimidad” del lobby, subrayando que el holding IAG (cuyo consejero delegado preside IATA) registró en 2025 un beneficio neto de 3.342 millones de euros, un 56% superior al de Aena.
Desmentido del “superávit de tarifa” y advertencia legal
Uno de los capítulos centrales de la contestación de Aena es la negación del supuesto “superávit de tarifa” de 1.320 millones de euros denunciado por IATA.
El gestor tacha de “alucinante y tendenciosa” esta cifra, ya que el lobby excluye de sus cálculos los ejercicios de la pandemia de COVID-19, cuando el tráfico aéreo se hundió. La realidad, sostiene Aena, es que entre los periodos DORA I y DORA II la compañía ha soportado un “déficit de tarifa” regulatorio superior a 550 millones de euros (ingresos de menos).
Ante la gravedad de las acusaciones de IATA, que llegó a asegurar que Aena había “engañado al sistema regulatorio” para ganar millones a costa de los pasajeros, la empresa ha remitido un burofax a Rafael Schvartzman, vicepresidente regional de IATA Europa, en el que exige una rectificación pública inmediata.
Aena interpreta que estas manifestaciones le atribuyen un “fraude financiero” y proyectan una imagen de ilegalidad incompatible con la “pulcritud legal corporativa” de la compañía.
Por último, el gestor reivindica la solidez del modelo regulador español, sustentado en la Ley 18/2014 y bajo la supervisión de la CNMC, la DGAC y AESA, y acusa a IATA de mantener una visión “cortoplacista” que, a su juicio, compromete la sostenibilidad futura de las infraestructuras aeroportuarias en España.