Agricultura y el IEO lanzan dos campañas para estudiar especies pelágicas en Atlántico y Cantábrico

Agricultura y el IEO desarrollan en abril las campañas Sareva y Pelacus para evaluar sardina y otras especies pelágicas en Atlántico y Cantábrico.

3 minutos

Buque oceanográfico Vizconde de Eza IEO

Buque oceanográfico Vizconde de Eza IEO

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, junto con el Instituto Español de Oceanografía (IEO), lleva a cabo durante el mes de abril dos campañas científicas, Sareva y Pelacus, con el objetivo de analizar el estado de las poblaciones de especies pelágicas, entre ellas la sardina, en aguas de Galicia, el Cantábrico, Portugal y el sur de Francia.

Ambas campañas se desarrollan a bordo de los buques oceanográficos del departamento, el Vizconde de Eza y el Miguel Oliver, que serán la base para los trabajos de investigación previstos.

La campaña Sareva se centrará principalmente en la evaluación de la población reproductora de sardina y en su entorno ambiental mediante estudios hidrográficos, así como en el análisis de otras especies de interés en Portugal, Galicia y el Cantábrico, con extensión hasta Francia. Para la recogida de huevos de sardina y anchoa se utilizarán dispositivos específicos que permiten localizar y delimitar el área de puesta de estas especies.

En esta edición se amplía el área de muestreo hasta la costa portuguesa, motivado por la situación meteorológica excepcional registrada en febrero y por la cancelación de los trabajos que tenía programados el Instituto Português do Mar e da Atmosfera (IPMA).

Por otro lado, la campaña Pelacus se orienta al estudio de ejemplares adultos. En este caso, los científicos calcularán la biomasa de especies como la sardina, el boquerón, el jurel, la caballa y la bacaladilla, entre otras, desde las Rías Baixas, en Galicia, hasta la frontera con Francia.

Durante Pelacus se recopilarán datos para caracterizar la columna de agua, cuantificar la presencia de plancton y elaborar mapas del área de distribución de las principales especies. Paralelamente, se estudiará la presencia y distribución de mamíferos y aves marinas, así como de basuras flotantes, además de realizar muestreos de microplásticos en superficie.

Las campañas Sareva y Pelacus se integran en el Programa Nacional de Datos Básicos del sector pesquero español y resultan esenciales para las flotas de cerco, arrastre de fondo, enmalle y palangre, que orientan su actividad a la captura de las especies analizadas.

Con el apoyo financiero del Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (Fempa), la Secretaría General de Pesca impulsa campañas de investigación pesquera y oceanográfica a bordo de sus buques, cuyos resultados se utilizan como referencia en foros y grupos de trabajo internacionales.

Agricultura ha señalado que la información biológica obtenida se incorporará posteriormente a los grupos de evaluación del estado de las poblaciones pesqueras del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES, por su denominación en inglés), cuyas recomendaciones determinan las posibilidades de captura autorizadas para cada especie y área.

Estas orientaciones científicas son la base para fijar los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y las cuotas que se aprueban en el Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea cada mes de diciembre. También resultan imprescindibles para definir las capturas máximas de sardina que pactan España y Portugal.

Buques oceanográficos al servicio de la investigación

La flota de buques oceanográficos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación -Vizconde de Eza, Miguel Oliver y Emma Bardán- constituye una infraestructura científica esencial para avanzar en el conocimiento y la gestión sostenible de los recursos marinos en España.

El Vizconde de Eza, que conmemora su XXV aniversario, está considerado uno de los buques de investigación oceanográfica más avanzados del mundo. Con 53 metros de eslora y 13 de manga, dispone de laboratorios específicos (biología, física, acústica, húmedo e informática) dotados con instrumentación científica de última generación.

El Miguel Oliver, el de mayor tamaño de la flota, con 70 metros de eslora y 12 de manga, actúa como una plataforma multidisciplinar equipada con modernos sistemas de navegación, ecosondas y laboratorios científicos. Desde 2007 ha llevado a cabo numerosas campañas orientadas a la cartografía de fondos marinos y a la recopilación de información pesquera y oceanográfica.