El consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, ha afirmado este jueves que Airbus “seguirá trabajando firmemente para hacer valer sus derechos” contractuales frente a los problemas de suministro de Pratt & Whitney, responsable de determinados motores de las familias A320 y A220, al considerar que estos derechos “no están siendo respetados”.
Durante la rueda de prensa en la que se han presentado los resultados financieros de 2025, Faury ha explicado que son conscientes de que Pratt & Whitney atraviesa “varios desafíos”, entre ellos las incidencias detectadas en las aspas de los motores ya en operación, que reducen su vida útil y han obligado a inmovilizar en tierra a cientos de aviones —más de 800, según los últimos datos de Cirium—.
Ante este escenario, Faury ha detallado que se ha puesto en marcha un procedimiento ajustado a las cláusulas contractuales para encauzar la resolución de las disputas con el proveedor, aunque ha evitado ofrecer más información al tratarse de una relación comercial sujeta a confidencialidad.
El directivo ha admitido que en Airbus no están satisfechos con la coyuntura actual, pero que “es la actual”. El fabricante europeo mantiene como meta entregar 870 aviones comerciales en 2026, un objetivo condicionado por las limitaciones de suministro de motores de P&W.
“Publicamos nuestras previsiones en el momento en el que las publicamos y con la información de la que disponemos”, ha recordado Faury, subrayando que, si la situación “cambia a lo largo del año, aprovecharán cualquier mejora” aunque, por ahora, “es decepcionante” por parte del suministrador de motores.
“Si cambia en la dirección correcta, que es lo que esperaríamos, tendremos que ajustar la trayectoria de producción para, al menos al principio, mantener las oportunidades”, ha añadido.
A su juicio, todo ello se ve agravado por una mayor “complejidad”, ya que Airbus se considera obligado a “cuidar” al resto de proveedores que sí están cumpliendo con los plazos y con los niveles de producción acordados.
Faury ha remarcado igualmente que están “muy centrados” en que los volúmenes de entrega de motores Pratt & Whitney para 2027 regresen al camino inicialmente previsto. “Al menos en 2027 si en 2026 no mejora la senda prevista”, ha precisado.
“Frustrados” por la reasignación de recursos de Pratt & Whitney
El máximo responsable de Airbus ha descrito que Pratt & Whitney atraviesa una fase especialmente complicada, en la que debe responder al incremento de producción de aviones nuevos y, al mismo tiempo, abordar las tareas de mantenimiento derivadas de los defectos de estos motores, lo que está provocando cuellos de botella tanto en el suministro de componentes como en la capacidad de reparación.
Según ha explicado, el proveedor de motores se ha marcado como prioridad reparar las unidades en servicio y reducir el número de aeronaves que permanecen paradas, pero a Airbus le “frustra” que la compañía haya optado por redirigir más recursos hacia la flota ya operativa en detrimento de las entregas al fabricante, cuando, en opinión de Faury, deberían “aumentar sus capacidades para atender ambas necesidades simultáneamente”.
El directivo reconoce que actualmente hay “demasiados aviones en tierra” por esta problemática y que apoyan los esfuerzos para que vuelvan a volar cuanto antes, aunque considera que “pueden y deben hacerlo mejor atendiendo a ambas necesidades”. “Hemos trabajado intensamente y no hemos obtenido lo que queríamos”, ha concluido.