El presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha advertido de que un encarecimiento sostenido del combustible podría trasladarse a los costes de las aerolíneas y, en consecuencia, “está por ver” cómo se reflejaría en el precio final de los billetes de avión.
Gándara, en un comunicado en el que analiza la situación derivada del cierre del espacio aéreo en Oriente Próximo desde el pasado 28 de febrero, ha recordado que muchas compañías cuentan con coberturas de combustible que blindan una parte relevante de su consumo a medio plazo, situada “entre el 40% y el 70%”, a un precio previamente fijado.
Asimismo, ha señalado que persiste la duda sobre el impacto que pueda tener la inflación en la renta disponible de los hogares. Aun así, ha remarcado que, según la experiencia en crisis anteriores, el presupuesto destinado a viajar continúa siendo una de las prioridades de gasto para muchas familias.
En su opinión, el conflicto en Irán puede generar tensiones en el corto plazo, aunque prevé que, a medio y largo plazo, el tráfico aéreo mantenga su senda de crecimiento y continúe evolucionando de forma similar a como lo ha hecho hasta ahora.
Además, ha apuntado que la inestabilidad geopolítica podría alterar los flujos de tráfico aéreo, ya que, como ha ocurrido en episodios previos, puede producirse un desplazamiento temporal hacia destinos considerados más seguros por los viajeros.